(06 de noviembre, 2013).-La reforma joya de la corona que pretende realizar Enrique Peña Nieto, la Reforma Energetica, ya podría tener un primer pacto adelantado, así lo señaló The Wall Street Journal y la agencia Bloomerg quienes destacan que este acuerdo daría al Estado mexicano la facilidad de compartir la producción petrolera así como conceder contratos de licencia diseñados para acceder a depósitos de gas de esquisto y crudo en aguas profundas.
En entrevista con Carmen Aristegui, Carlos Manuel Rodríguez, director de noticias de Bloomberg México, señaló que este acuerdo preliminar pretende contemplar tres tipos de contratos de empresas petroleras con el Estado, de las cuales incluiría licencias y la posibilidad de que al sector privado se le pueda pagar con crudo.
“Nuestras fuentes nos han dicho que se busca ampliar el catálogo de contratos que México quiere ofrecer a empresarios. Pero en las negociaciones se habló de la posibilidad de que se les pague con petróleo”, destacó.
El artículo del Journal señala que bajo la nueva propuesta, el gobierno podría utilizar contratos diferentes según el caso. Los contratos de ganancias compartidas podrían ser útiles para campos petroleros de bajo riesgo. La producción compartida podría usarse para campos más riesgosos. Y el tercer tipo de contrato de licencia para los campos en aguas ultraprofundas y gas de esquisto, en los que la empresa controlaría el petróleo tras pagar regalías e impuestos.
Rodríguez destacó que sería la empresa quien tendría este dominio del petróleo si se aplica la tercera propuesta de ley, con la que las empresas extranjeras controlarían parte del negocio que se enfoca en los hidrocarburos.
“La idea, a final de cuentas, es tener todas las opciones posibles para promover el tipo de desarrollo que requieren los campos, las empresas pedirían un mayor pago por parte de México si sólo fuera en efectivo”, resaltó.
Con esto, el Journal resalta que México es el noveno mayor productor de petróleo en el mundo pese a que a la producción petrolera ha caído 25 por ciento en la última década, dando como resultado 2,5 millones de barriles diarios, pese que Pemex ha quintuplicado su inversión durante ese período a unos 20 mil millones de dólares anuales.

