México no respalda ni respaldará llamados a la intervención extranjera, vengan de donde vengan. Así lo dejó claro la presidenta Claudia Sheinbaum, al pronunciarse sobre la postura de la opositora venezolana María Corina Machado, a quien señaló por promover la injerencia externa en Venezuela, una posición que —subrayó— choca de frente con los principios constitucionales de la política exterior mexicana.
La mandataria sostuvo que ningún reconocimiento internacional justifica pedir la intervención de otros países, y recalcó que México mantiene una línea histórica clara: no al intervencionismo, sí a la autodeterminación y a la vía pacífica para que los pueblos decidan su destino.
“Por convicción y por Constitución”
Sheinbaum fue enfática al diferenciar entre el respaldo a la democracia y la promoción de la injerencia extranjera, marcando un límite claro desde la postura del Estado mexicano.
“Una de ellas está llamando a la intervención extranjera, y nosotros por convicción y por Constitución estamos en contra del intervencionismo y el injerencismo. Estamos a favor de la autodeterminación de los pueblos, estamos a favor de la democracia, que se elija lo que el pueblo decida, y estamos en contra de la injerencia e intervención”, afirmó.
La presidenta insistió en que independientemente del régimen político de cada país, el principio es el mismo: debe ser el pueblo quien decida a su gobierno, sin presiones ni tutelas externas.
No todas las crisis son iguales
Durante su posicionamiento, Sheinbaum fue cuestionada sobre otros escenarios regionales, como el caso de Honduras, donde también existen tensiones políticas tras procesos electorales. Al respecto, dejó claro que no todas las situaciones son comparables y que cada contexto debe analizarse con cautela.
A diferencia de otros llamados internacionales, explicó, pedir acompañamiento para una salida pacífica a un conflicto interno es distinto a promover una intervención extranjera directa, algo que México no avala.
“Se puede solicitar apoyo internacional para poder desarrollar frente a un conflicto interno una solución pacífica, que también lo dice la Constitución. Pero el injerencismo nosotros no estamos de acuerdo”, puntualizó.
Soberanía y decisión popular, la línea de México
Sheinbaum reiteró que la política exterior mexicana no se mueve por coyunturas ni presiones, sino por principios históricos que colocan en el centro la soberanía nacional y la decisión popular.
“Nosotros creemos que cada país tiene que tomar sus propias decisiones y que no haya injerencia extranjera. Es la autodeterminación de los pueblos, es la soberanía”, afirmó.
Las declaraciones se realizaron durante la Mañanera del Pueblo de este martes 16 de diciembre, donde la presidenta fijó una postura que marca distancia clara frente a cualquier llamado a la intervención externa en asuntos internos de otras naciones.
Con ello, México reafirma su línea diplomática: democracia sí, intervención no; acompañamiento pacífico, nunca imposición extranjera.


