Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, afirmó que “bajo ningún motivo” se puede utilizar su nombre para pedir favores, cometer actos de corrupción o ejercer violencia, al subrayar que durante su mandato no habrá privilegios, conflictos de interés ni intermediarios que pretendan beneficiarse de una supuesta cercanía con la titular del Ejecutivo.
Durante la conferencia de prensa matutina del 17 de diciembre, Sheinbaum sostuvo que su postura es conocida en todo el país y recalcó que ninguna persona puede presentarse como emisaria suya para gestionar beneficios. Afirmó que no existe excepción alguna, sin importar si se trata de familiares, amistades, compañeros de lucha o cualquier figura que intente usar su investidura como argumento de presión.

La mandataria enfatizó que cualquier señalamiento en el que se alegue que “un hijo, hija, familiar, hermano, primo, esposo o allegado de la presidenta” solicita favores carece de sustento y debe ser rechazado de inmediato, ya que su gobierno no permitirá prácticas asociadas al influyentismo o al abuso de poder.
Las declaraciones se dieron tras ser cuestionada sobre una situación ocurrida en el Estado de México, relacionada con señalamientos entre una senadora y una presidenta municipal, contexto en el que Sheinbaum evitó mencionar nombres y centró su mensaje en fijar una postura institucional clara contra el uso indebido de su figura.
La presidenta reiteró que su administración se rige por principios de legalidad y transparencia, y que cualquier conducta contraria deberá resolverse por las vías correspondientes, sin excepciones ni trato preferencial, independientemente de cargos, relaciones personales o trayectorias políticas.
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