(08 de noviembre, 2013).- Negarse a fumar tabaco le costó a Roberto Hernández Pérez golpes contusos que le perforaron el intestino y causaron diversas lesiones internas, razón por la cual tuvo que ser internado en terapia intensiva e intervenido quirúrgicamente por el servicio médico de la ciudad de León, Guanajuato.
Tras este hecho, la presidenta de la comisión de Educación del Congreso local, Yulma Rocha Aguilar, responsabilizó al gobierno estatal de no aplicar la Ley para una Convivencia Libre de Violencia en el Entorno Escolar promulgada recientemente en la entidad, ya que este caso se suma a los cientos que han venido dándose y que experimentan constante crecimiento en la demarcación.
Este caso refleja lo dicho por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al señalar que en México el 65 por ciento de los niños y niñas de los niveles escolares básico e intermedio han declarado haber sufrido algún tipo de abuso, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) determina que México tiene el primer lugar en bullying en secundaria y que 7 de cada 10 niños han sufrido este abuso en la escuela.
A partir del caso de Roberto se dio a conocer que en la Secretaría de Educación del estado de Guanajuato no se cuenta con un diagnóstico sobre la violencia que se vive en las escuelas, por lo que la diputada local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pidió que se llame a comparecer al titular de Educación, Eusebio Vega.
Además de la diputada Rocha, varios diputados de la entidad se manifestaron sobre el tema, tal es el caso del diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Guadalupe Torres y del panista Javier González, quienes lamentaron los hechos ocurridos en la Secundaria Federal Número 1y señalaron que en Guanajuato existen altos niveles de violencia infantil, domestica, económica y sexual, entre muchas otras.
El bullying es un problema que no deja de crecer en nuestro país. A pesar de que las autoridades promuevan acciones para controlarlo, la situación parece no cambiar entre los jóvenes y niños que son víctimas de esta tendencia mundial.
En 2011, la Dirección General de Prevención del Delito de la Procuraduría General de la República informó que 16.5 por ciento (uno de cada seis) de los jóvenes víctimas de ese fenómeno termina suicidándose y que, tan sólo en 2009, 190 adolescentes se quitaron la vida.


