En un operativo realizado por fuerzas de seguridad en el estado de Nuevo León, fue abatido Zeferino Peña Cuéllar, mejor conocido como “Don Zefe”. El enfrentamiento tuvo lugar en el municipio de Santiago, donde elementos de la Fuerza Civil interceptaron al líder delictivo, quien era considerado uno de los fundadores originales del grupo criminal de Los Zetas y una pieza clave en la violencia generada en el noreste del país.
Durante la movilización, las autoridades lograron también la captura de dos personas que acompañaban al objetivo principal, además del aseguramiento de armas y vehículos. Este hecho representa uno de los golpes más significativos contra la vieja guardia del narcotráfico en la región.

Trayectoria del personaje y evolución del grupo
La figura de “Don Zefe” es fundamental para entender la historia de la violencia en México durante las últimas décadas. Su paso por el mundo delictivo se resume en los siguientes puntos:
-
Inicios y fundación: Zeferino Peña fue parte del grupo original de hombres que fundaron Los Zetas a finales de los años noventa, sirviendo inicialmente como el brazo armado del Cártel del Golfo antes de separarse.
-
Operaciones en Tamaulipas: Durante años, mantuvo un perfil alto en el estado de Tamaulipas, especialmente en la zona de Miguel Alemán, donde controlaba el tráfico de sustancias y las rutas hacia la frontera con Estados Unidos.
-
Persecución y refugio: Tras la fragmentación de los grandes cárteles, “Don Zefe” buscó refugio en zonas más discretas. Recientemente se había detectado su presencia en zonas residenciales y rurales de Nuevo León, donde intentaba reorganizar sus operaciones.
-
Vigencia criminal: A pesar de su edad y del surgimiento de nuevos grupos, las autoridades lo consideraban un objetivo prioritario debido a su experiencia y a los vínculos que mantenía con diversas células delictivas que operan en la frontera chica.
Detalles del operativo y comentarios relevantes
El enfrentamiento ocurrió cuando las fuerzas del orden realizaban labores de vigilancia y fueron atacadas por civiles armados. Según reportes de la Secretaría de Seguridad, el intercambio de disparos terminó con la muerte del líder criminal en el lugar de los hechos.
Fuentes oficiales señalaron que la caída de Peña Cuéllar es un mensaje claro de que no habrá zonas de descanso para los generadores de violencia en el estado. Por su parte, especialistas en seguridad comentaron que la muerte de un fundador de este nivel podría generar movimientos internos en las estructuras delictivas locales, por lo que se ha reforzado la vigilancia en los límites entre Nuevo León y Tamaulipas para evitar posibles represalias o disputas por el control de las plazas.


