La presidenta Claudia Sheinbaum propuso eliminar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) como parte de su reforma electoral, al considerar que el cómputo distrital puede iniciar desde la misma noche de la jornada electoral, lo que permitiría contar con resultados oficiales en menos tiempo, disminuir gastos y dar certeza jurídica sin recurrir a mecanismos preliminares.
La mandataria explicó que, bajo el nuevo esquema, el conteo formal de votos comenzaría el domingo tras el cierre de casillas, sin esperar hasta el miércoles, como ocurre actualmente. Esto permitiría que la mayoría de los distritos tengan resultados consolidados desde el día siguiente, al tratarse del procedimiento legal que define a los ganadores.
En el modelo vigente, el PREP —operado por el Instituto Nacional Electoral— difunde resultados preliminares la noche de la elección mediante la digitalización de actas. Sin embargo, estos datos no tienen validez jurídica, ya que los resultados oficiales se determinan posteriormente en los cómputos distritales, cuando se revisan paquetes electorales y se atienden posibles inconsistencias.
Este sistema comenzó a utilizarse en 1994, tras la crisis de credibilidad electoral derivada de los comicios de 1988, y desde entonces ha funcionado como una herramienta informativa para dar seguimiento inmediato a las votaciones federales y locales.

La propuesta presidencial plantea concentrar los esfuerzos institucionales directamente en el conteo oficial, al considerar que el PREP implica costos adicionales sin ser el resultado definitivo.
Según lo expuesto, esta modificación forma parte de un ajuste más amplio que busca reducir alrededor de 25% el gasto electoral, incluyendo financiamiento a partidos y operación de organismos electorales.
Sheinbaum señaló que los recursos que se liberen podrían destinarse a proyectos prioritarios en áreas como salud, educación e infraestructura, al tiempo que reiteró que la iniciativa no afecta la autonomía del órgano electoral ni el uso de la credencial para votar.
Además, la reforma contempla avanzar en la implementación del voto electrónico, principalmente en ejercicios de participación ciudadana como consultas populares, y mantener la contratación de personal eventual para tareas como la capacitación de funcionarios de casilla.
La iniciativa será enviada al Congreso de la Unión, donde deberá ser discutida y, en su caso, aprobada. De concretarse, modificaría de fondo el modelo de difusión de resultados electorales en México y los tiempos en que se conocen los resultados o ficiales.

