La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que la propuesta de reforma electoral presentada este 25 de febrero no incluyó la eliminación del fuero para legisladores federales, a pesar de que, dijo, su postura personal es clara: debería desaparecer.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el tema generó una discusión “muy intensa” al interior de los trabajos preparatorios, y que finalmente fue decisión de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral no tocarlo en el documento final.
“Se mantiene el fuero. Mi opinión es que debería quitarse”
Sheinbaum confirmó que el fuero quedó fuera del proyecto, aunque reiteró que no coincide con su permanencia. En sus palabras:
“Eso no se tocó finalmente, se mantiene el fuero, fue una discusión muy intensa entre los compañeros, mi opinión es que debería quitarse, pero finalmente dejé a la Comisión”
Ante cuestionamientos directos, insistió en que ella prefería eliminarlo por completo:
“No se tocó finalmente, fue una discusión muy intensa entre los compañeros, mi opinión es que debería quitarse, pero dejé a la Comisión esta decisión. Hay estados que ya no tienen fuero, no estoy de acuerdo en que exista el fuero”
La Presidenta también reconoció que el fuero ha sido motivo de controversia pública, en particular por casos en los que legisladores lo han usado como escudo frente a señalamientos por conductas ilícitas.
La mandataria atribuyó la definición final a la comisión encargada de integrar la propuesta, al señalar que ella decidió no imponer el punto en el texto.
En ese marco, enfatizó que el debate fue “muy álgido” y que su postura, aunque firme, no fue la que quedó plasmada en el proyecto.
El antecedente de 2018: se quitó la palabra “fuero”, pero se mantuvo la protección
El tema tiene un antecedente legislativo relevante. En 2018, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador impulsó una iniciativa para eliminar totalmente el fuero, la Cámara de Diputados aprobó una versión modificada, descrita como una propuesta “descafeinada” frente al planteamiento original.
Esa modificación fue impulsada por el entonces diputado de Morena, hoy presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez, quien redactó un cambio que eliminaba la palabra “fuero” del texto constitucional, pero mantenía la “inmunidad legislativa”, con el argumento de proteger la libertad de expresión de los legisladores en tribuna.
Además, en esa propuesta se contemplaba que el presidente pudiera ser juzgado por delitos del orden común, pero condicionado a autorizaciones legislativas: mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y dos terceras partes en el Senado, como en un proceso de desafuero.
Lo que queda claro: el fuero no entra, pero el debate sigue abierto
Con su declaración, Sheinbaum dejó un mensaje doble: el fuero no fue parte de la reforma electoral presentada, pero ella reiteró públicamente su postura personal:
“Mi opinión es que debería quitarse”
Por ahora, el tema queda fuera del documento, aunque el debate político sobre su permanencia vuelve a encenderse desde el propio Ejecutivo.


