- El banco de inversión Barclays elevó sus proyecciones de precio para el crudo Brent y estimó que, ante una escalada de conflicto que interrumpa el suministro, el barril podría situarse en torno a los 100 dólares.
El reciente enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán ha tenido un impacto inmediato en los precios internacionales del petróleo, con los principales referentes registrando aumentos sustanciales en los mercados tras los bombardeos y las respuestas de Teherán.
Previo al conflicto directo, el crudo Brent se cotizaba alrededor de 70-73 dólares por barril, niveles que ya representaban máximos en varios meses debido a la percepción de riesgo geopolítico.
Especialistas en mercados energéticos consideran que, si la situación se extiende con interrupciones en las rutas de suministro, los precios podrían experimentar un incremento significativo.
El estrecho de Hormuz, por el que transita aproximadamente una quinta parte de la producción mundial de crudo, se ha convertido en un punto de atención clave, pues cualquier cierre parcial o bloqueo prolongado tendría efectos directos sobre la disponibilidad de petróleo en los mercados globales.
El banco de inversión Barclays elevó sus proyecciones de precio para el crudo Brent y estimó que, ante una escalada de conflicto que interrumpa el suministro, el barril podría situarse en torno a los 100 dólares, ajustando al alza sus anteriores expectativas de cerca de 80 dólares. Esta revisión refleja la incorporación de un “riesgo de guerra” en la valoración, que incorpora primas por inseguridad y posibles restricciones en el flujo de petróleo.
Consultores económicos señalan que si la ofensiva y las represalias continúan, el mercado podría observar no solo un incremento del barril, sino también volatilidad en derivados como la gasolina y el diésel, afectando costos de transporte y producción en economías dependientes de estos combustibles.
El impacto en los precios al consumidor dependerá de la duración del conflicto y de las respuestas de organismos internacionales y productores alternativos, incluido el posible aumento de producción por parte de miembros de la OPEP+ para compensar la incertidumbre.
Hasta ahora, no hay interrupciones confirmadas de manera prolongada en el suministro físico de petróleo, por lo que gran parte del avance de los precios se atribuye a primas de riesgo geopolítico y a ajustes de expectativas en los mercados financieros. La evolución de los acontecimientos en la región seguirá siendo un factor determinante para la trayectoria de los precios del crudo en las próximas semanas.


