La Universidad Autónoma Chapingo (UACh) se encuentra nuevamente en el ojo del huracán tras la entrega del tercer informe de la Cuenta Pública 2024 por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en donde se informa que la institución no pudo comprobar el destino de diversos montos millonarios.
Los hallazgos principales se centran en tres pliegos de observaciones que suman más de 57 millones de pesos tan solo en el último ejercicio fiscal analizado. El organismo fiscalizador detectó un patrón de opacidad y descontrol administrativo que incluye pagos a personal inexistente, contratos que no acreditan la prestación de servicios y opacidad en la entrega de becas estudiantiles.
El boquete financiero
De acuerdo con la auditoría de cumplimiento 435, se identificó que los ingresos propios de la institución por 3 millones 600 mil pesos reportados en la Cuenta Pública coinciden con los montos autorizados por el Consejo Universitario, pero no corresponden a los obtenidos por la venta de bienes y servicios.
En este sentido, también se detectaron ingresos adicionales por 911 millones 138 mil pesos que no fueron registrados en la Cuenta Pública, lo que representa un incumplimiento de las disposiciones legales.
Asimismo, la UACh no informó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sobre una modificación compensada al capítulo 1000 “Servicios personales” por un monto de 378 millones 521 mil pesos, ni sobre el pasivo circulante pendiente de pago correspondiente al ejercicio fiscal 2024.
Sueldos inflados y pagos a personal dado de baja
Uno de los hallazgos más contundentes es el incumplimiento de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos. La ASF detectó que la UACh realizó pagos a un trabajador superiores a la remuneración del Presidente de la República por 208 mil 600 pesos; sin embargo, la Universidad logró solventar este punto acreditando que se trataba de un finiquito legal.
En este sentido, también se detectaron pagos improcedentes por 51.1 millones de pesos. De esos, 8.4 millones se pagaron a 595 empleados por conceptos de sueldo superiores al tabulador autorizado.
También se destinaron 40.6 millones de pesos a 170 trabajadores por compensación garantizada por arriba de lo permitido; asimismo, 212 mil pesos adicionales se erogaron por conceptos de despensa, renta, transporte y útiles escolares que excedían el tabulador.
La fiscalización reveló que la UACh continuó dispersando recursos a personas que ya no laboraban en la institución. Se efectuaron pagos por 1.6 millones de pesos a 97 empleados después de su fecha de baja.
Asimismo, el control de asistencia resultó ser meramente voluntario o inexistente en varios casos, pues a 43 empleados que reportaron inasistencias no se les descontaron los 194 mil pesos correspondientes.
Además, dos empleados cobraron 33.9 mil pesos de nómina sin que existiera un solo registro de su asistencia o actividad.
Expedientes “fantasma” y falta de perfiles
El desorden administrativo alcanza los archivos básicos de la universidad. Tras revisar 80 expedientes de personal, la ASF encontró omisiones alarmantes:
- 77 expedientes carecían de constancias de no inhabilitación.
- 76 no incluyeron formatos de inexistencia de conflicto de interés.
- 66 carecían de exámenes teórico-prácticos y 50 no tenían ni siquiera el contrato o nombramiento formal.
En el caso del personal de confianza, la UACh no pudo presentar el perfil de puesto requerido por la normativa federal.
“La carencia de documentos básicos como identificaciones, currículums y contratos en los expedientes de personal evidencia una vulnerabilidad institucional absoluta”, señala el cuerpo del informe.
Respecto a las becas, destaca que de un presupuesto ejercido de 406.8 millones de pesos, la ASF auditó una muestra de 100 expedientes de beneficiarios.
El resultado arrojó que el 58 por ciento de los casos (58 alumnos) carecía de documentación esencial, como actas de nacimiento, constancias de estudio o estudios socioeconómicos que justificaran la entrega del apoyo.
En la partida de “Préstamos económicos”, se identificaron 3.6 millones de pesos reportados en diciembre de 2024 que no cuentan con ningún soporte documental que acredite quién recibió el dinero o cuál fue su destino final.
Discrepancias fiscales y de seguridad social
La auditoría también detectó variaciones financieras en el entero de impuestos y cuotas. La UACh enteró al SAT 14.6 millones de pesos menos de lo que realmente retuvo a sus trabajadores por concepto de ISR.
Por el contrario, realizó pagos en exceso al ISSSTE y FOVISSSTE por más de 28 millones de pesos, lo que refleja una falta de conciliación entre las bases de datos de remuneraciones y los pagos efectivamente realizados a terceros.
Ante este escenario, la ASF ha emitido la promoción de Responsabilidades Administrativas Sancionatorias. Aunque la Universidad logró solventar el pago de 97.7 millones de pesos que se entregaban en cheque/efectivo, la mayor parte de las observaciones sobre sueldos excedentes y falta de control de asistencia prevalecen como no solventadas.
Esto deja la puerta abierta a sanciones para los responsables de las áreas de Recursos Humanos y Finanzas.

