Irán lanzó un ataque con drones de largo alcance contra el aeropuerto internacional Ben Gurión, en Tel Aviv, el principal de Israel, donde se encontraban aviones militares estadounidenses, incluidos sistemas de vigilancia aérea y aeronaves de reabastecimiento.
La ofensiva, confirmada por medios iraníes, se produce como respuesta directa a bombardeos previos realizados por Israel y Estados Unidos contra zonas residenciales y civiles en territorio iraní, elevando la tensión en una región que ya operaba al límite.
Drones de alto alcance y objetivos estratégicos
De acuerdo con el comunicado difundido por la agencia Tasnim, el ataque fue ejecutado con drones Arash 2, capaces de recorrer hasta 2,000 kilómetros, lo que permitió alcanzar objetivos clave dentro de Israel.
Entre los blancos señalados se encuentran aviones de vigilancia tipo AWACS y aeronaves cisterna de Estados Unidos, piezas estratégicas para operaciones militares y despliegue aéreo en la región.
El ataque no se limitó al aeropuerto. También se reportaron impactos en un sistema de radar especializado en detección e interceptación de misiles y drones, así como en centros de guerra electrónica ubicados en Emiratos Árabes Unidos, ampliando el alcance de la ofensiva.
Escalada tras ataques previos
El Ejército iraní sostuvo que esta acción forma parte de una respuesta a operaciones militares previas que, según su versión, afectaron infraestructura civil y zonas habitacionales dentro de su territorio.
La ofensiva marca un nuevo episodio en la confrontación indirecta entre actores regionales y fuerzas internacionales, con el uso de tecnología de largo alcance y objetivos de alto valor estratégico.


