En la actualidad, la arena política ya no solo se disputa en los mítines o en los debates televisados, el verdadero campo de batalla se da a través de las pantallas y los algoritmos; esto propicia que, en algunos casos, ciertos contenidos sean impulsados por intereses extranjeros de una forma más integral y “orgánica” que en el pasado.
Entre los nombres más citados de la actualidad en investigaciones periodísticas independientes y en las conferencias matutinas de Palacio Nacional destaca el de Vampipe, personaje conocido por sus ediciones de video y el uso de herramientas de Inteligencia Artificial (IA).
Vampipe ha sido señalado directamente por la presidencia de México, tanto en la administración de López Obrador como en la de Claudia Sheinbaum, por difundir contenido manipulado. Se le acusa de utilizar el humor y la sátira como fachada para propagar noticias falsas y desinformación dirigida a desestabilizar la percepción pública del gobierno.
Vampipe, desinformación y la embajada de EEUU
Cabe señalar que Vampipe es un colaborador recurrente de Latinus, una plataforma que, según diversas investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el portal Contralínea, ha sido vinculada a recursos provenientes de contratos públicos opacos y, de forma indirecta, a una agenda alineada con intereses de grupos de presión en EEUU.
Asimismo, llama la atención que este personaje de redes sociales, recientemente asistió al podcast de la Embajada de Estados Unidos en México, Voces sin fronteras, para hablar de su papel en la esfera digital.
Su colaboración con la embajada se da luego de que el Departamento de Estado de Estados Unidos instruyera a sus embajadas y consulados a lanzar campañas coordinadas para exponer “desinformación de potencias adversarias”, principalmente Rusia, China e Irán. Esto con ayuda de influencers, académicos y líderes comunitarios afines a los intereses de EEUU.
USAID, entre la cooperación y el intervencionismo suave
Si bien esta orden causó revuelo por la claridad de las intenciones, no es una movida novedosa. Hasta hace apenas un año, existía el financiamiento a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Fundación Nacional para la Democracia (NED), los cuales operaban bajo el paraguas del “fortalecimiento democrático” y la “libertad de expresión“.

Durante 2025, el gobierno de Donald Trump retiró la mayor parte de la ayuda exterior a nivel mundial, lo que incluía el desmantelamiento de la USAID; tras el congelamiento de los recursos, la presidenta Claudia Sheinbaum fue tajante y aseguró que “Es mejor que cierre”.
La declaración fue es menor si se considera que, en 2024, México se consolidó como uno de los nueve países latinoamericanos que más financiamiento recibió de esta agencia, con un apoyo total de 77.7 millones de dólares. Sin embargo, para la administración actual, estas cifras no ocultan lo que consideran una herramienta de injerencia ligada a lógicas coloniales y expansionistas.
Financiamiento de la “Oposición Profesional”
En este sentido, el financiamiento no siempre llega mediante un cheque directo al influencer, sino a través de organizaciones intermediarias que “profesionalizan” la oposición. Un ejemplo de esta lógica es el caso de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), de Claudio X González, la cual recibió 25.7 millones de pesos por parte del gobierno de Estados Unidos. MCCI alimenta de datos y narrativas a una red de influencers y periodistas que amplifican sus hallazgos en redes sociales.
En este caso, la Embajada de Estados Unidos fue identificada como la principal donante de la asociación civil en los últimos tan solo durante 2021 y 2022. La investigación periodística que reveló el financiamiento detalló también que existía una disparidad salarial interna.
Según el reporte, de los ingresos obtenidos entre 2018 y 2020, una parte significativa se destinó a la alta dirección. Claudio X. González percibió 7.52 millones de pesos y María Amparo Casar, presidenta Ejecutiva, recibió 11.1 millones de pesos.
Asimismo, de acuerdo con los registros de subvenciones de la NED, millones de dólares se destinan anualmente a “promover la libertad de información” en México. Una investigación de Contralínea reveló que el gobierno de Estados Unidos ha financiado al Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET), a Connectas, al International Center for Journalist, al Border Hub y a Quinto Elemento Lab.
“Además, ha conformado una red de periodismo financiado que opera dentro del marco de guerra cognitiva en México” informó el portal.
Propaganda de ex miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel
Estados Unidos no es el único país que ha incidido en la opinión pública en México a través de organizaciones sociales y voluntariados. Fundada en 2013, la organización “Héroes por la Vida” aprovecha el flujo de reservistas israelíes que viajan por el mundo tras su servicio militar para convertirlos en voluntarios y figuras en redes sociales que favorecen la imagen de Israel.
Su fundador, el capitán de reserva Gili Cohen ha sido explícito al señalar que el proyecto busca contrarrestar la percepción internacional negativa de Israel, país que la BBC sitúa entre los de impacto más negativo globalmente.
“Luchamos por una buena reputación para el país. Yo serví en el ejército israelí durante ocho años y vi que nuestros soldados son los de más alta moralidad del mundo. Quiero que estos jóvenes muestren al mundo su verdadero rostro” afirmó Cohen, evidenciando que el voluntariado funciona como un escudo moral para soldados con antecedentes de combate.
La organización interviene en escuelas de países del “tercer mundo” (desde Tailandia hasta Guatemala y México), impartiendo lecciones que mezclan higiene básica y música con instrucción en Krav Magá, un sistema de lucha desarrollado por las Fuerzas de Defensa de Israel.

La operatividad de la asociación en México desde 2017 no es casual ni independiente, pues cuenta con el apoyo logístico y financiero de Maguén Group, una empresa de seguridad privada cuyo director, Zvi Michaeli, ex agente del Servicio de Seguridad General de Israel (Shabak/ISA), forma parte del consejo de la asociación.
En la Ciudad de México, “Héroes por la Vida” ha operado bajo el amparo de la Alcaldía Miguel Hidalgo, donde, de acuerdo al portal Mundo Abierto, funcionarios como el concejal panista, Raúl Paredes, han romantizado su labor calificándolos como “jóvenes entusiastas”, ignorando el trasfondo geopolítico.
“La misión: enviar docenas de delegaciones humanitarias a países en desarrollo cada año, convirtiendo a Israel en una superpotencia de ayuda humanitaria internacional y, por lo tanto, socavando a quienes intentan deslegitimar a las IDF y al Estado de Israel” se puede leer en un documento oficial.
Para mayo de 2025, el grupo ha extendido su presencia a zonas de alta sensibilidad política y social, como San Cristóbal de las Casas, Chiapas. La presencia de exmilitares extranjeros en una región con un historial complejo de movimientos sociales y militarización ha encendido las alarmas de colectivos como Acción Palestina Chiapas.


