- El procedimiento de destrucción se realizó en el marco del programa “Destino de Bienes y Objetos del Delito” de la FGR, el cual contempla la inutilización de instrumentos empleados en actividades ilícitas.
La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la destrucción de 18 vehículos con blindaje artesanal, conocidos como “monstruos”, en Reynosa, Tamaulipas, como parte de las acciones para debilitar las capacidades operativas de grupos delictivos en la región.
Las unidades fueron aseguradas entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 durante operativos coordinados por el Gabinete de Seguridad del gobierno federal, en los que participaron autoridades de los tres órdenes de gobierno. De acuerdo con información oficial, los vehículos estaban presuntamente vinculados a al menos 16 carpetas de investigación en curso.
El procedimiento se realizó en el marco del programa “Destino de Bienes y Objetos del Delito”, el cual contempla la inutilización de instrumentos empleados en actividades ilícitas. La diligencia fue encabezada por el Ministerio Público Federal, adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional en Tamaulipas, instancia encargada de dar seguimiento a este tipo de aseguramientos.
Durante el acto también estuvieron presentes representantes de la Agencia de Investigación Criminal y del Órgano Interno de Control de la FGR, quienes supervisaron que la destrucción se llevara a cabo conforme a los protocolos establecidos y bajo las disposiciones legales vigentes.
Este tipo de vehículos, modificados con estructuras metálicas para resistir impactos, han sido identificados como herramientas utilizadas por organizaciones criminales en enfrentamientos y actividades ilícitas en el norte del país. Su desmantelamiento forma parte de las acciones orientadas a reducir riesgos para la población y limitar el uso de equipamiento ilegal.
Las autoridades federales han reiterado que estas acciones se integran a una estrategia más amplia de seguridad, basada en operativos coordinados, inteligencia y seguimiento judicial. En ese sentido, la destrucción de estos vehículos representa un paso dentro de los esfuerzos institucionales para contener la operación de grupos delictivos y fortalecer el estado de derecho en zonas prioritarias del país.


