Petróleos Mexicanos reportó un avance relevante en su situación financiera al cierre del primer trimestre de 2026, al ubicar su deuda total en 79 mil millones de dólares, el nivel más bajo registrado en más de una década. Este ajuste forma parte de una estrategia enfocada en disminuir pasivos y mejorar su estructura de capital.
La reducción del endeudamiento vino acompañada de mejores condiciones de financiamiento, lo que permitió a la empresa disminuir en 13.4% el costo financiero de su deuda. Este resultado se traduce en ahorros significativos y mayor margen de maniobra para enfrentar compromisos futuros, además de aliviar la presión de pagos en el corto plazo.

En paralelo, la petrolera mostró avances operativos en áreas clave. La producción de hidrocarburos líquidos registró un incremento respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el procesamiento de crudo en el Sistema Nacional de Refinación también creció, impulsando la generación de combustibles de mayor valor comercial.
El desempeño financiero se complementó con una mayor capacidad de generación de flujo operativo, reflejada en un EBITDA robusto durante el trimestre. Con estos resultados, la empresa busca consolidar su estabilidad en el mediano plazo y fortalecer su acceso a los mercados financieros para sostener sus proyectos estratégicos.


