Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera ha reactivado su batalla legal para salir de una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos. Este lunes se dio a conocer una misiva enviada por el exlíder del Cártel de Sinaloa a la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en la que solicita formalmente su extradición de regreso a México y cuestiona la “imparcialidad del proceso judicial” que lo mantiene en reclusión.
La carta, fechada el 23 de abril de 2026, fue presentada sin representación legal ante la oficina pro se del tribunal de Brooklyn y quedó integrada al expediente judicial el pasado 1 de mayo. En el documento, Guzmán Loera apela a lo que considera violaciones procesales y falta de evidencia contundente durante su juicio, exigiendo un trato igualitario ante la ley.
En el texto, redactado de manera directa, Guzmán Loera expone su intención de invalidar el proceso que lo llevó a recibir una sentencia de cadena perpetua. El documento señala textualmente:
“Mi nombre es Joaquín Guzmán y estoy luchando por una liberación de extradición de regreso a México. Hoy escribí varias cartas sobre la imparcialidad de mi apelación en la próxima fecha para obtener un trato igualitario ante la ley”.
Historial de peticiones rechazadas
El capo insiste en que durante su caso se presentaron “violaciones de los tribunales respecto a evidencia contundente que no fue probada” y solicita que se le permita regresar a territorio mexicano. Además, plantea la posibilidad de que se realice un nuevo juicio o que las autoridades de México y Estados Unidos coordinen políticas para facilitar su retorno.
Esta no es la primera vez que “El Chapo” intenta modificar sus condiciones de encierro o su estatus legal. En abril de 2024, Guzmán denunció mediante otra carta que se encontraba bajo un régimen de aislamiento extremo que le impedía recibir llamadas telefónicas y visitas.
En aquel momento, el juez de distrito Brian M. Cogan, quien presidió su juicio, determinó que tras la condena, el control de las condiciones de reclusión recae exclusivamente en la Agencia Federal de Prisiones y no en el tribunal, negándose a intervenir.
Con este nuevo movimiento, Guzmán Loera busca presionar por una revisión de su proceso de extradición, alegando que su derecho a un juicio justo fue vulnerado.
Hasta el momento, las autoridades judiciales de Nueva York se han limitado a archivar la correspondencia en el expediente, mientras el gobierno de México no ha emitido un posicionamiento oficial sobre esta nueva solicitud de traslado.


