En el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, el gobernador Alejandro Armenta colocó el momento histórico en el centro del presente político: respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum frente a cualquier intento de vulnerar la soberanía nacional.
Desde Puebla, el mensaje fue claro: la conmemoración no es sólo memoria, es posición política en tiempo real. Armenta destacó que la mandataria ha respondido con serenidad y firmeza, marcando límites claros ante cualquier presión externa.
Una lección histórica que vuelve a cobrar fuerza
El mandatario poblano recordó que la gesta del 5 de mayo no comenzó en el campo de batalla, sino en decisiones políticas que abrieron la puerta a la intervención extranjera.
“Empezó cuando algunos mexicanos conservadores buscaron fuera del país el apoyo que no pudieron ganar en la población, una historia que no queremos se repita”, enfatizó.
Con ello, vinculó directamente el pasado con el presente, subrayando que la defensa de la soberanía sigue siendo un eje central para el país.
Respaldo directo a la postura presidencial
En su mensaje, Armenta reconoció el papel de la presidenta en el escenario actual:
“México tiene una presidenta que ha estado a la altura de la historia, la presidenta Claudia Sheinbaum que ha hablado con serenidad, pero también con firmeza, ha dicho con claridad que México está dispuesto a cooperar, pero no acepta la intervención; es la voz de una presidenta que entiende que la soberanía no se negocia, se defiende, que la cooperación internacional no puede ser pretexto para vulnerar a México”.
El respaldo no quedó en palabras. El gobernador aseguró que Puebla acompaña esta posición, al considerar que la historia del estado está marcada precisamente por la defensa de la independencia nacional.
“México no es colonia ni protectorado”
El mensaje cerró con una advertencia política frente al contexto actual, retomando la vigencia del 5 de mayo:
“Porque en estos días como en el siglo XIX hay voces que creen que los problemas de México deben resolverse desde fuera, hay quienes celebran presiones extranjeras, quienes piden castigos externos, quienes quisieran que decisiones que corresponden al pueblo y a las instituciones mexicanas se tomen en otras naciones, se equivocan, México no es colonia, México no es protectorado y México no acepta intervenciones”.
Armenta subrayó que la conmemoración de la Batalla de Puebla no es solo un acto histórico, sino una afirmación vigente de la soberanía, la dignidad nacional y la defensa de la República.


