Una operación conjunta entre la Secretaría de Marina y la Fiscalía General de la República (FGR) terminó con la localización e inhabilitación de tres laboratorios clandestinos en Sinaloa, utilizados presuntamente para la producción de drogas sintéticas.
Durante las acciones, las fuerzas federales aseguraron más de 4 toneladas de metanfetamina, además de precursores químicos y distintos materiales empleados para la fabricación de narcóticos, en lo que representa una de las afectaciones económicas más fuertes contra estructuras criminales en fechas recientes: más de 923 millones de pesos.
Esta inhabilitación es un golpe directo a “Los Mayos”, facción del Cártel de Sinaloa, quienes operaban los narcolaboratorios, revelaron fuentes.
Toneladas de droga y químicos fuera de circulación
De acuerdo con la información oficial, los operativos formaron parte de las estrategias permanentes para combatir la producción y distribución de sustancias sintéticas en el país, particularmente en zonas identificadas por autoridades federales como puntos clave para la elaboración clandestina de metanfetamina.
Además de la droga asegurada, en los laboratorios fueron localizados precursores químicos, contenedores, herramientas y material diverso utilizado para la elaboración de narcóticos, infraestructura que quedó inhabilitada tras la intervención de las autoridades.
Buscan frenar capacidad financiera de grupos criminales
El Gabinete de Seguridad destacó que estas acciones buscan reducir tanto la capacidad operativa como financiera de organizaciones delictivas vinculadas al narcotráfico.
“En el Gabinete de Seguridad continuamos debilitando las capacidades operativas y financieras de organizaciones criminales para evitar que estas sustancias lleguen a las calles, proteger a la población y fortalecer el Estado de derecho”, señalaron autoridades.
Sinaloa, bajo presión por producción de drogas sintéticas
En los últimos años, Sinaloa se ha mantenido como uno de los principales focos de atención para fuerzas federales debido a la presencia de laboratorios clandestinos dedicados a la elaboración de drogas sintéticas, especialmente metanfetamina.
Con este aseguramiento, las autoridades federales retiraron de circulación una importante cantidad de droga y afectaron una operación que movía cientos de millones de pesos, además de impedir que las sustancias llegaran al mercado ilegal.


