En medio de un frágil cese el fuego y de negociaciones bilaterales activas para poner fin a la guerra, el Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) informó este lunes que sus fuerzas militares ejecutaron una serie de “ataques en legítima defensa” contra infraestructura militar iraní en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz.
La ofensiva estadounidense tuvo como blanco bases de lanzamiento de misiles y embarcaciones en el sur de la república islámica, reactivando las alarmas sobre la estabilidad de la tregua en la región del Golfo Pérsico.
“Las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo hoy ataques de autodefensa en el sur de Irán para proteger a nuestras tropas de las amenazas que plantean las fuerzas iraníes”, argumentó el portavoz del CENTCOM, Timothy Hawkins, a través de un comunicado remitido a CNN.
Hawkins justificó el ataque y aseguró que las acciones militares fueron quirúrgicas y preventivas: “Entre los objetivos se encontraban bases de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban colocar minas. El Mando Central de Estados Unidos sigue defendiendo a nuestras fuerzas, al tiempo que actúa con moderación durante el alto el fuego en curso”.
Irán reporta explosiones e interceptaciones en el Golfo
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI) confirmó mediante un comunicado oficial la existencia de fuertes estruendos en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, la cual alberga una de las bases navales y aéreas más importantes del país a lo largo del estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el cuerpo militar islámico, el sistema de defensa aérea de la localidad “se ha activado para contrarrestar objetivos hostiles”. Asimismo, la agencia de noticias semioficial iraní Fars reportó testimonios de pobladores que escucharon detonaciones en el Golfo Pérsico, específicamente en las zonas costeras de Sirik y Jask.
Previo a estos bombardeos, los mandos militares de Teherán habían asegurado la destrucción exitosa de un dron calificado como “hostil” que sobrevolaba el espacio aéreo de la zona en disputa.
Este incidente no representa la primera ruptura de las hostilidades durante las pláticas de paz. A principios de mayo, el ejército estadounidense lanzó otra ofensiva contra instalaciones militares dentro del territorio iraní, justificando su acción tras señalar que desde dichas bases se orquestaban agresiones directas contra los buques de guerra de Washington que patrullan el estrecho.
La reactivación de los combates en Ormuz pone en severo riesgo los esfuerzos diplomáticos actuales entre ambas potencias para alcanzar un acuerdo definitivo de paz.


