La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo volvió a encender el debate nacional sobre medios, poder y libertad de expresión al responder directamente a las acusaciones de “censura” lanzadas por Ricardo Salinas Pliego y conductores de TV Azteca, luego de que recomendara públicamente a la población “no ver TV Azteca” por la difusión de información falsa.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que la reacción de la televisora y de su propietario forma parte de una ofensiva política sostenida contra los gobiernos de la Cuarta Transformación y negó categóricamente estar utilizando el aparato del Estado para censurar a la empresa.
La Presidenta de México dijo hoy que cuando dice ‘no vean TV Azteca’ es una opinión, pero ‘no estoy ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora’.
La mandataria afirmó que existe una diferencia clara entre emitir una opinión política y utilizar instituciones gubernamentales para bloquear contenidos, retirar concesiones o perseguir periodistas.
Sheinbaum revive el origen de TV Azteca y el préstamo de Raúl Salinas
Durante la mañanera, la Presidenta recordó cómo Ricardo Salinas Pliego adquirió Imevisión en 1993, empresa pública que posteriormente se convirtió en TV Azteca, y volvió a poner sobre la mesa el polémico préstamo otorgado por Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente Carlos Salinas de Gortari.
“En 1993 Salinas de Gortari vende Imevisión […] y la compra Salinas Pliego. ¿Cómo la compra? Con un préstamo que le da el hermano del presidente, Raúl Salinas de Gortari, un préstamo de más de 29 millones de dólares […] sigue hasta la fecha los cuestionamientos de, de dónde salió el recurso que le dio Raúl Salinas de Gortari a Salinas Pliego para comprar la televisora”, explicó.
Sheinbaum aseguró que detrás de la confrontación actual también existe un conflicto relacionado con adeudos fiscales históricos que el empresario mantuvo en litigio durante años.
“Eso no le gustó a quien tiene la televisora y entonces se decidió, desde la televisora, atacar al gobierno”, sentenció.
“No es censura”: qué significa realmente censurar a un medio
En términos estrictamente legales y constitucionales, la censura implica el uso del poder público para prohibir, bloquear, castigar o impedir la difusión de información mediante acciones coercitivas del Estado.
Expertos y organismos defensores de la libertad de expresión suelen identificar como censura actos como:
- retiro arbitrario de concesiones,
- bloqueo de transmisiones,
- persecución judicial,
- sanciones para silenciar contenidos,
- presión institucional para despedir periodistas,
- o uso de recursos públicos para impedir publicaciones.
En contraste, una declaración pública, crítica o recomendación política contra un medio no constituye automáticamente censura si no existe una acción estatal para impedir su operación.
Por ello, Sheinbaum insistió en que su postura entra en el terreno de la opinión política y del derecho de réplica frente a contenidos que considera falsos.
“Ellos están haciendo política desde su televisora. No están ejerciendo el derecho a la información, sino que están haciendo política. Nosotros desde aquí damos información y hacemos política porque la política es transformación”, afirmó.
Los antecedentes de censura que sí marcaron otros sexenios
La discusión volvió a abrir expedientes incómodos sobre la relación histórica entre gobiernos y medios de comunicación en México.
Uno de los casos más conocidos ocurrió durante el gobierno de Felipe Calderón, cuando la periodista Carmen Aristegui fue despedida de MVS en 2011 tras cuestionar al entonces presidente sobre presuntos problemas de alcoholismo. Años después, el propio empresario Joaquín Vargas denunció presiones desde el gobierno federal relacionadas con concesiones de telecomunicaciones.
Otro episodio ampliamente documentado ocurrió durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, cuando investigaciones de The Guardian revelaron presuntas operaciones mediáticas para favorecer electoralmente al PRI mediante estructuras ligadas a Televisa. Diversos análisis académicos y periodísticos también señalaron la concentración de poder televisivo entre Televisa y TV Azteca durante gobiernos priistas y panistas.
Incluso la llamada “Ley Televisa”, aprobada en 2006 durante el gobierno de Vicente Fox, fue señalada por críticos y especialistas como un ejemplo de fortalecimiento político y económico de las grandes televisoras mediante reformas favorables al duopolio televisivo.
Sheinbaum acusa campaña de mentiras contra la 4T
La Presidenta sostuvo que la confrontación con TV Azteca no comenzó recientemente, sino que existe desde hace años una línea editorial hostil contra los gobiernos de Morena y contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“Hay que explicarla, que no viene de ahora, ya tiene un rato, que desde esta televisora hay una ofensiva contra el Gobierno de México, con muchas mentiras”, declaró.
También recordó cómo funcionaban las relaciones entre poder político y medios en gobiernos pasados.
“En el pasado sí censuraban y ellos lo saben, ellos saben que los presidentes hablaban con las televisoras, con la radio, y les decían ‘quítame a este locutor’, ‘te doy esta canonjía para que me quites a este periodista que me está afectando’”, dijo.
La mandataria aseguró que actualmente el debate se está dando públicamente y sostuvo que la ciudadanía tiene derecho a contrastar versiones y decidir qué contenidos consumir.


