La presidenta Claudia Sheinbaum, revivió este lunes un pasaje histórico del sexenio del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado para sostener que las presiones y señalamientos de Estados Unidos hacia México por temas de narcotráfico “siempre han existido” y forman parte de una estrategia sistemática de injerencia política.
Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria dio lectura a fragmentos de las memorias del exmandatario priista, en las cuales se relata cómo, durante la década de los 80, las autoridades estadounidenses acusaban sin sustento legal a funcionarios mexicanos de tener presuntos vínculos con el crimen organizado.
Al respecto, Sheinbaum recordó la respuesta que el entonces embajador de Estados Unidos le dio a De la Madrid cuando este le exigió pruebas que respaldaran los señalamientos: “Donde hay humo, hay fuego”.
“Siempre han querido utilizar este tema”, sentenció la presidenta al criticar la ligereza con la que históricamente se han manejado estas delicadas acusaciones en la relación bilateral.
Narrativas actuales con fines electorales
Para la mandataria, el escenario actual demuestra que las presiones de Washington hacia el Gobierno de México persisten décadas después bajo la misma fórmula. En ese sentido, sugirió que algunas de las versiones y acusaciones difundidas recientemente en medios y agencias internacionales no son fortuitas, sino que responden a intereses políticos de ciertos sectores en Estados Unidos que buscan incidir directamente en el panorama político mexicano rumbo a futuros procesos electorales.
Como ejemplos de estas narrativas impulsadas desde el exterior, la presidenta puso sobre la mesa dos casos recientes que han estado en el foco público, como son los constantes señalamientos sobre la situación de seguridad en el estado de Chihuahua y las acusaciones lanzadas contra exfuncionarios del estado de Sinaloa.
De acuerdo con lo expuesto por la mandataria, el propio Miguel de la Madrid advirtió en sus escritos que el uso político del combate al narcotráfico continuaría siendo una fuente permanente de tensiones entre ambas naciones si no se basaba en la cooperación mutua y el respeto a la soberanía.
Sheinbaum Pardo concluyó su intervención subrayando que la postura firme de su administración frente a las críticas norteamericanas obedece a un entendimiento del pasado. “Porque hay una historia”, remató, reiterando que México no aceptará presiones que vulneren las instituciones nacionales bajo dinámicas de sospechas sin fundamentos.


