La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció esta mañana sobre la presunta investigación que el gobierno de Estados Unidos sostiene en contra de los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, tras las revelaciones publicadas por el diario estadounidense Los Angeles Times.
De acuerdo con el reportaje, las autoridades norteamericanas habrían retirado las visas a ambos mandatarios estatales como parte de las indagatorias por supuestos vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado.
Durante su conferencia de prensa de este miércoles, la mandataria federal señaló que ambos gobernadores “tienen que aclarar” la situación. Sin embargo, también cuestionó públicamente las motivaciones detrás de la filtración y el retiro de los visados.
“¿Cuál es el interés? Tenemos todo el derecho, al menos, de la duda”, cuestionó la presidenta.
Los motivos detrás de la investigación de EEUU
Asimismo, Sheinbaum Pardo hizo un llamado a mantener la calma frente a estos señalamientos internacionales.
“Hay que estar tranquilos. Cuando uno está tranquilo con sus convicciones y con la certeza de lo que está haciendo, y la garantía de que estamos actuando por el bien del pueblo de México y de la nación, pueden venir estas cosas”.
Según lo detallado por Los Angeles Times, en el caso de Alfonso Durazo, goberandor Sonora, estaría bajo la lupa por supuestos vínculos con el crimen organizado. El diario reportó que su visa americana le habría sido cancelada desde 2025, un hecho relevante dado que el funcionario viaja con regularidad a territorio estadounidense debido a un problema de salud.
En cuanto al caso de Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas, se le investiga por presunto contrabando de combustible (huachicol). La publicación afirma que el tamaulipeco formaría parte de un programa de libertad condicional, razón por la cual es escoltado por funcionarios de EEUU cada vez que cruza la frontera.
Cooperación y desmentidos
A pesar de la supuesta revocación de visas, Los Angeles Times aclaró que tanto Durazo como Villarreal han seguido viajando a Estados Unidos, esto debido a que forman parte de un programa activo de cooperación con las autoridades de ese país.
Por su parte, a través de un comunicado citado por el mismo medio, el gobernador Américo Villarreal negó rotundamente haber cometido cualquier irregularidad, calificando los señalamientos de “falsos, parciales y carentes de pruebas”.
Este escándalo se suma a una serie de presiones bilaterales en materia de seguridad. La supuesta investigación contra los mandatarios de Sonora y Tamaulipas sale a la luz pública poco después de que Estados Unidos señalara formalmente a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa y a otros nueve funcionarios por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, intensificando el escrutinio de Washington sobre los gobiernos estatales en México.


