La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán emitió un acuerdo de recompensa por un monto de 100 mil pesos a quien aporte datos fidedignos y útiles que lleven a la localización y captura de José Manuel Jiménez Miranda. El imputado se desempeñaba como jefe de escoltas del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, quien fuera ultimado en noviembre de 2025.
A la fecha, las investigaciones en torno al magnicidio han dejado un saldo de 22 personas detenidas y vinculadas a proceso. Sin embargo, las autoridades de seguridad pública e inteligencia consideran que el exmilitar es una pieza fundamental y clave para el total esclarecimiento del homicidio.
De acuerdo con los reportes oficiales, Jiménez Miranda permanece en calidad de prófugo de la justicia desde hace poco más de siete meses. Las corporaciones de seguridad estatales y federales han desplegado su búsqueda en todo el territorio nacional con el objetivo de presentarlo ante el juez de control que lo requiere por su presunta participación en el asesinato del expresidente municipal.
Irónicamente, el militar retirado había sido designado para salvaguardar la vida de Manzo Rodríguez como su hombre de máxima confianza. No obstante, la narrativa dio un giro drástico tras el crimen ocurrido el 2 de noviembre del año anterior. Pocos días después del atentado, cuando las primeras indagatorias sacaron a relucir los nombres de los presuntos involucrados, el entonces jefe de escoltas se esfumó sin dejar rastro.
Un historial de altibajos institucionales
A sus 61 años de edad, José Manuel Jiménez Miranda cuenta con un sólido historial dentro de las fuerzas armadas, acumulando 43 años de trayectoria militar hasta su retiro oficial en julio de 2021 con el grado de coronel.
Su vínculo con la administración de Uruapan estuvo marcado por la inestabilidad. En agosto de 2024 fue nombrado secretario de Seguridad Pública de Uruapan por el propio Carlos Manzo, asumiendo formalmente el control de la corporación el 1 de septiembre; sin embargo, apenas un mes después de su nombramiento, el 30 de septiembre, fue destituido de manera fulminante tras reportarse una agresión física en contra de su esposa.
Un año después del incidente, el exmilitar fue reincorporado al círculo cercano del edil como jefe de escoltas, asumiendo el mando de una guardia pretoriana integrada en su mayoría por policías municipales.
El regreso de Jiménez Miranda al esquema de seguridad de Carlos Manzo se dio precisamente tras el arresto de René Belmonte Aguilar, alias “El Rino”, identificado por las autoridades como jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Uruapan.
La Fiscalía del Estado reiteró el llamado a la ciudadanía para colaborar de manera anónima en la ubicación del sospechoso, garantizando la total confidencialidad y el pago de la recompensa económica para quien ayude a cerrar el círculo sobre este crimen que conmocionó al estado.


