Con motivo del próximo partido de la Selección Mexicana en el Mundial 2026, el Gobierno Federal anunció un decreto para implementar una jornada de teletrabajo (home office) y la suspensión de clases este 30 de junio. La medida busca mitigar el aumento de movilidad en la capital; sin embargo, las autoridades precisaron que los sectores estratégicos, de seguridad y de atención social operarán con total normalidad para garantizar la continuidad del país.
Sectores de seguridad y aduanas mantendrán operaciones
El decreto es muy claro al señalar que las funciones críticas del Estado no se detendrán. Las dependencias y personal que continuarán laborando de manera presencial y habitual son:
- Seguridad y protección: Seguridad nacional, seguridad pública, protección ciudadana, protección civil y atención a desastres.
- Control fronterizo: Control migratorio y aduanas.
- Infraestructura: Servicios estratégicos del Estado.
Transportes y servicios básicos, sin cambios
Para no afectar la dinámica económica ni el día a día de la población, la modalidad flexible no aplicará en los sectores considerados indispensables. Se mantendrá el suministro y operación regular de:
- Conectividad y transporte: Transporte terrestre, ferroviario, marítimo y aéreo, así como las telecomunicaciones.
- Servicios básicos: Suministro eléctrico, servicios energéticos, agua potable y saneamiento.
Programas sociales y trámites prioritarios quedan blindados
El gobierno federal enfatizó que la modalidad de teletrabajo no perjudicará la atención directa a la ciudadanía. Por ello, las áreas responsables de los siguientes rubros mantendrán sus ventanillas y operaciones activas:
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- Entrega y operación de programas sociales.
- Trámites prioritarios y servicios de atención ciudadana.
- Procesos administrativos indispensables.
“La decisión busca mantener la continuidad de los servicios públicos más importantes mientras se implementan medidas especiales para enfrentar el aumento de movilidad que provocará el partido de la Selección Mexicana”.
Con la entrada en vigor de este nuevo decreto, el 30 de junio se perfila como una jornada atípica en la Ciudad de México, caracterizada por el despliegue de medidas especiales de movilidad para facilitar el desarrollo del evento deportivo internacional sin colapsar las funciones vitales de la capital.

