(04 de diciembre, 2013).- El tema fundamental de la agenda política nacional es, por su trascendencia, la discusión y votación de la reforma energética. La reforma política no fue sino una moneda de cambio entre el PAN y el PRI, para sacar adelante la participación de la iniciativa privada nacional y trasnacional en la renta petrolera.
Para lavarse la cara ente los electores, el PRD de “los chuchos” decidió salirse de las negociaciones debajo de la mesa en el Pacto por México y asumir su oposición a la reforma energética de Enrique Peña Nieto. Ayer, en la Cámara alta la bancada del Sol Azteca pidió una moción suspensiva para detener la discusión de la reforma energética y, en forma paralela, entregó un millón 672 mil 242 firmas para solicitar oficialmente se suspenda el procedimiento legislativo de dicha reforma.
Pero para los priistas todas estas acciones, incluido el cerco al que convocó Andrés Manuel López Obrador desde el pasado 1 de diciembre, no tienen importancia.
Así lo confirma Miguel Ángel Chico, presidente de la Comisión de la Reforma del Estado de la cámara alta, quien señaló esta mañana que para la reforma energética aún no se tiene un dictamen o predictamen, y en caso de no contar con la presencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la discusión, el Revolucionario Institucional (PRI) tiene argumentos para su legitimidad.
“Hay diálogo, hay ciertos puntos de coincidencia, no hay ningún predictamen, no hay ningún dictamen; nosotros, como es nuestra obligación, debemos analizar aunque no estemos o estemos en estas comisiones unidas, el tema de la reforma energética”.
“Está las tres iniciativas principales, la del PRD que no busca, no quiere reforma constitucional del 27 y el 28; la del PAN que es más apertura a la iniciativa privada y que busca reformar el 27 y el 28 constitucional; y la del presidente Peña que se mantiene en un aspecto más neutral, contemplando incluso puntos importantes o de coincidencia con el PRD y con el PAN”.
Y es que a decir del senador del PRI, a pesar de las presiones sociales, los legisladores tricolores del Senado ya cerraron filas con la iniciativa de Peña Nieto.


