(17 de diciembre, 2013).- Se ha cumplido un año de la reforma a la Ley Federal del Trabajo, y al parecer las promesas de mayor crecimiento económico, inversión, productividad, empleos y mejores salarios, repetidas durante la campaña del Gobierno Federal y el sector empresarial, todavía no se han cumplido. Sin embargo, aquellas promesas hacen recordar el guion que se utilizó para motivar la aprobación de la Reforma Energética.
La Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados ha reconocido que a un año de entrar en vigor la Reforma Laboral, y de acuerdo con lo que sucede en el país, hay mucho camino por recorrer para lograr los resultados esperados, por lo que se requiere buscar y construir proyectos para alcanzarlos.
Además, la comisión que preside la diputada Claudia Delgadillo González (del Partido Revolucionario Institucional, PRI) reconoció que el panorama “no es muy alentador”, por diversas causas como el desempleo y la informalidad, los trabajos mal remunerados y la falta de garantías laborales, prestaciones y seguridad social.
Y es que a un año de la vigencia de la reforma, los resultados han sido bastante infructuosos. La Reforma Laboral se puso en marcha al inicio del 2013 y los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) muestran que de enero a octubre se crearon 590 mil 393 empleos, que son 29 por ciento menos respecto de igual periodo de 2012, cuando se generaron 832 mil 73 plazas laborales.
También se prometió que con la reforma habría un crecimiento económico del 6 por ciento y la realidad es que apenas se alcanzará el 1.3 por ciento al finalizar el año. Además, los salarios bien pagados prometidos están ausentes, manteniéndose como unos de los más bajos del mundo.
Acerca de la justicia laboral, la reforma tampoco ha logrado las mejoras anunciadas. Como analiza Arturo Alcalde Justiniani, especialista en derecho laboral: “Los procesos en las Juntas de Conciliación y Arbitraje, si bien con comportamientos diferenciados, siguen sometidos a la lentitud tradicional. Se dijo que los juicios durarían máximo un año. Sin embargo, se puede acreditar que esta meta se ha incumplido, sólo que ahora se hace pagar el costo de dicha tardanza a los trabajadores, al limitarse el pago de los salarios vencidos al primer año y un tercio en los posteriores. Por ello, los abogados patronales lo ostentan como el mayor triunfo de la reforma. La medida, como se había advertido, ha abaratado y favorecido los despidos injustificados. Los tribunales del trabajo siguen atrapados en sus vicios, su parcialidad y su falta de presupuesto”.
Alcalde Justinini, también asesor de sindicatos y trabajadores en temas jurídicos, aseguró que la reforma no ha sido capaz de regular el sistema de la subcontratación u outsourcing, del cual abusan sin límites los empleadores en todas las ramas de actividad y en el propio sector público. A pesar que la reforma señala que tal forma de contratación excepcional de personal no podrá abarcar la totalidad de las actividades, deberá justificarse en razón del carácter especializado de la labor subcontratada y tendrá que respetar el principio de igualdad entre los trabajadores al servicio de la empresa contratante y el que provee la subcontratista, estas reglas han sido abiertamente ignoradas hasta ahora por los empresarios, quienes reclaman al gobierno suspender su vigencia hasta en tanto se lleve a cabo otra reforma que legalice estas prácticas. Es decir, le notifican al gobierno que seguirán violando la ley hasta que ésta se ajuste a sus exigencias.
El especialista también puntualiza que las nuevas reglas contenidas en la reforma en materia de transparencia y acceso a la información sobre el contenido de los contratos colectivos de trabajo, estatutos sindicales, reglamentos interiores y registro de asociaciones, impuestas a las autoridades laborales registradoras de sindicatos, han sido igualmente ignoradas, en particular por las Juntas Locales de Conciliación y Arbitraje de los estados, que se resisten a dar ese pequeño paso que puede ir dando luz a la oscuridad que priva en el mundo de los contratos de protección patronal, en donde los trabajadores no saben siquiera el nombre del sindicato que los “representa”.
A un año de la Reforma Laboral, nuestro país cayó 11 lugares en eficiencia del mercado laboral según el Índice de Competitividad Global 2013-2014 del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) para 148 países, pasando de la posición 102 a la 113.
Varios sindicatos de trabajadores como los de Telmex, el IMSS, laUNAM, entre otros, se han amparado por considerar inconstitucionales diversos artículos de la renovada Ley Federal del Trabajo.
Los amparos siguen en litigio, y en ellos se establece que al menos 48 artículos de la Ley Federal del Trabajo vulneran derechos laborales, entre los que se encuentran los 15-A, 15-B, 15-C, 15-D, subcontratación; 35, 39-A, 39-B, 39-C, 39-D 39-E, modalidades de contratación; 48, salarios caídos; 83, pago por hora; 159, escalafón ciego.
Existen más de 2 millones de trabajadores inconformes con la reforma que se han amparado bajo 6 mil amparos suscritos.

