Medio aliado / Zeta Tijuana
(30 de diciembre, 2013).- El arribo del gobernador de Baja California, Francisco Arturo Vega de Lamadrid, al lugar del hundimiento de la carretera de cuota Tijuana-Ensenada, fue en un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, alrededor de las 11:45 hrs. del sábado pasado.
Luego de varias vueltas por la zona, aterrizó a pocos metros de distancia, sobre el lado sur del tramo dañado, que se ubica en el kilómetro 93. Ahí ya lo esperaba desde horas antes el Alcalde de Ensenada, Gilberto Antonio Hirata Chico, y diversos funcionarios de las áreas de seguridad pública y protección civil.
Se saludaron brevemente y se acercaron al tramo afectado. Vega iba acompañado de Efraín Arias Velázquez, subdirector de Obras del Centro SCT en Baja California, y era la primera ocasión que se acercaba al lugar, que solo había tenido oportunidad de ver en fotografías.
El gobernador evadió el demandar un deslinde de responsabilidades entre autoridades estatales y/o federales por el incidente, e incluso señaló que todos ellos estuvieron “muy pendientes de que esto pudiera suceder […] o prácticamente estábamos, creo yo, ya esperando que sucediera, sobre todo en los últimos días”; es decir, que ya tenían pleno conocimiento del riesgo.
Aun cuando la misma dirección de Protección Civil del estado ante lo inminente del colapso había recomendado el cierre de la autopista desde un día antes, el 27 de diciembre, a Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) responsable de esa carretera, Vega optó por destacar el hecho de que “gracias a Dios”, ninguna persona había resultado herida.
Su discurso ante los medios, lo enfocó a las reparaciones del daño, en la parte física. Destacó que trabajarán en conjunto con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), para la mejora y adecuación de las rutas alternas a la carretera escénica, y así mantener el flujo de los vehículos. Esto es principalmente en las carreteras libres Tijuana-Ensenada y Tecate-Ensenada.
Fondos federales para situaciones de emergencias podrían ser utilizados en la reparación de este tramo, en particular el Fondo para la Atención de Desastres Naturales (FONDEN), pero nada asegurado hasta este día. Vega consideró que el manejo de los fondos no será tema de preocupación, en particular para el Ayuntamiento de Ensenada, “lo que sí (va a ser tema) que las cosas queden bien hechas y se haga a la brevedad posible”, dijo.
Adelantó que el mismo sábado por la tarde, autoridades de primer nivel de la SCT se reunirían con él en Baja California, incluyendo a Gerardo Ruiz Esparza, Secretario de la SCT. Y recalcó: “Este es un caso mayor, este es un caso muy serio, y este es un caso que afortunadamente les digo, no tenemos aquí nada que lamentar en cuestión de pérdida de vidas humanas, entonces yo siento que la coordinación en ese sentido fue muy buena”, comentó.
Vega destacó que incluso en una reunión con el general Moisés García Ochoa, el viernes 27, hablaron sobre el tema, y comentaron acerca del inminente colapso. No obstante, la carretera nunca fue cerrada.
Sobre el hecho de que no fue cerrado antes de que una persona quedara atrapada en el lugar, y hubiera estado a punto de morir, el gobernador mencionó: “Bueno, vertimos nosotros una opinión (Protección Civil del Estado), únicamente una opinión; y bueno, pues eso quiere decir que estuvimos todos muy pendientes y que a su vez también, protección civil, el gobierno municipal y el gobierno federal hemos estado en ello. Miren muchachos, gracias a Dios no tenemos nada que lamentar en vidas humanas […] después de todo y considerando los hechos me voy a atrever a decir: salimos bien librados, porque ustedes y yo nos hemos dado cuenta de muchos otros eventos donde no tanto, y eso no es consuelo de nadie, ¿eh? Mi comentario no es consuelo de nadie”.
Las reuniones de las autoridades continuarán a lo largo de las próximas semanas. El informe respecto a los fondos específicos que serán aplicados en el lugar aún no tienen fecha.

