(03 de enero, 2014).- Los informes que rindan las comisiones y los senadores sobre actividades realizadas por cabilderos deben ser públicos en la Gaceta y en la página web del Senado, propuso el senador Zoé Robledo y presentó una iniciativa que reforma el artículo 298° del reglamento de la Cámara Alta a este respecto.
Su objetivo, ha señalado, es transparentar aún más la labor legislativa; dado que “la falta de transparencia en el Cabildeo en el Senado de la República es lo que constituye el punto más débil de nuestra reglamentación”.
El legislador por el Partido de la Revolución Democrática para el estado de Chiapas reconoció que el Cabildeo es una actividad natural en todo Congreso o Parlamento en el mundo; sin embargo, dijo, éste debe tener reglas.
Fernando Dworak, analista y consultor político, define a los cabilderos como “los diversos grupos de interés que buscan influir en la toma de decisiones” y que no necesariamente pertenecen a la iniciativa privada pues también los hay en los tres niveles de gobierno, sindicatos, cámaras empresariales y organizaciones no gubernamentales.
Los cabilderos se encuentran en ambas Cámaras, son hombres y mujeres generalmente jóvenes que van vestidos perfectamente arreglados y caminan de una oficina a otra con Ipad y smartphone en mano. Portan documentos impresos y gráficas y dialogan con los legisladores, argumentan, los convencen.
El Cabildeo actualmente se encuentra regulado por los reglamentos del Congreso y, en el caso del Senado, se establece la obligación de las comisiones y los senadores de informar por escrito a la Mesa Directiva de actividades realizadas ante ellos por dichos individuos.
No obstante, Robledo ha señalado que “la regulación existente pretende transparentar las relaciones de Cabildeo pero no puede porque los reportes ante la Mesa Directiva no significan un verdadero control cuando no se someten al escrutinio público”, aseguró Zoé Robledo.
Por ello, propuso que además de entregar su informe en un plano no mayor a 30 días, cada comisión integre un archivo con los documentos que los cabilderos les entreguen con relación a iniciativas, minutas, proyectos, decretos y en general, cualquier acto o resolución emitida por el Senado.

