Carlos Portillo / @portillo_carlos
(5 de enero, 2014).- Dirigentes de la Unión Nacional de Trabajadores, la Alianza de Tranviarios y la Confederación Revolucionaria de Obreros, declararon que la disminución histórica del número de huelgas en México, es consecuencia de la amenaza constante de despidos y cierre de empresas, y no de la satisfacción de los trabajadores con las condiciones laborales.
Lo que el gobierno de Peña Nieto presume como “paz laboral”, resulta ser un gran miedo de los obreros y empleados mexicanos, quienes se saben imposibilitados de ir a huelga para exigir sus derechos, salvo que asuman quedarse sin trabajo.
“Las juntas federales y locales de Conciliación y Arbitraje, con sus resoluciones sesgadas y sus nuevas maneras para calificar de inexistentes las huelgas, así como la falta de empleo, están acabando con el derecho de huelga”, que fuera consagrado en la Ley Federal del Trabajo (LFT), pero que en los hechos se esté quedando sólo en el papel, según expusieron.
Benito Bahena, dirigente de la Alianza de Tranviarios, mencionó que al haber expandido la contratación vía subcontratación (outsourcing), aunado a que ahora sólo uno de cada 10 trabajadores tenga sindicato y a la reducción de las posibilidades de empleo, es la forma en que el gobierno ha podido disminuir el número de huelgas.
También afirmó que la reforma laboral provocó 250 mil despidos en sus primeros meses de ejecución, para luego recontratar sólo a algunos de esos trabajadores, aunque con menores prestaciones y otros esquemas laborales; por ejemplo, trabajo por honorarios y por hora, inhibiendo así las posibilidades de organización sindical y por tanto de huelgas.
Además del esfuerzo mediático para criminalizar a los trabajadores que luchan por sus derechos, la mencionada reforma está brindando a los patrones la clave para reducir o desaparecer las prestaciones, los salarios y los puestos en las empresas.
El Sindicato Nacional de Mineros plantea que la intención de los funcionarios al hablar de “paz laboral”, es confundirla con la ausencia de una representación legítima de los trabajadores y disimular la agonizante creación de empleos bien pagados en México.
Por su parte, Agustín Rodríguez, líder del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló que los empleados están conscientes de que el país se enfrenta a una enorme contracción del mercado de trabajo, lo cual aumenta el temor de ser despedidos. “El hecho de que no haya paros no es porque el sector laboral esté contento con sus condiciones de trabajo, sino porque está atrapado, sin posibilidad de mejora en su calidad de vida”, expresó.
Finalmente, el dirigente de la Confederación Obrera Revolucionaria, Reyes Soberanis Moreno, concluyó que en los últimos meses, la plantilla laboral se ha reducido en muchos sectores industriales, causando que los sindicatos corporativos busquen negociaciones incluso hasta de jornadas reducidas, paros técnicos, prorrateo en la entrega de prestaciones, con tal de que no haya más recortes.

