Carlos Portillo / @portillo_carlos
(6 de enero, 2014).- Tras el hartazgo luego de 12 años de crimen organizado en regiones como Tepalcatepec, La Ruana y Buenavista, en el estado de Michoacán; finalmente un grupo de ciudadanos decidió levantarse en armas un 24 de febrero de 2013 para auto defenderse, a razón de la indiferencia mostrada por las autoridades y el gobierno.
Así surgió el Consejo Ciudadano de Autodefensa del municipio de Tepalcatepec, al que un médico cirujano, egresado de la Universidad Michoacana, empezara a dar voz ante la clase política y los medios de comunicación, adquiriendo así el reconocimiento nacional e internacional de la lucha de grupos civiles armados, en contra del cártel Los Caballeros Templarios.
El nombre de dicho individuo comenzó a volverse recurrente entre los medios, sobre todo por sus polémicas declaraciones sobre la situación de seguridad en Michoacán, y el señalamiento de la colusión entre el estado, los presidentes municipales y las organizaciones delictivas. Se convirtió pues, en una voz desde las trincheras de lo que él mismo calificó como una zona de guerra.
Se trata de José Manuel Mireles Valverde, quien se volviera la cabeza pública del alzamiento de civiles, ahora en 13 municipios de Michoacán y más de 60 poblados, lo cual le ha otorgado el alias de “El Insurgente”.
En sus manifestaciones de rechazo a la autoridad, ha explicado sobre el movimiento: “no somos militares, no somos guerrilleros; yo soy médico cirujano, hay otros compañeros ingenieros, otros agrónomos, otros son empresarios. Simplemente observamos lo que hicieron los purépechas y lo hicimos”, aclarando que se trata de un levantamiento “del pueblo para defender al pueblo”.
También ha mencionado que los grupos de autodefensa no han asumido la gobernanza, sino el control de la seguridad que el Estado se mostró incapaz de garantizar para la población, tras el cobro de extorsiones, secuestros, levantones y ejecuciones de los últimos años en Michoacán. Por lo que los ciudadanos se hartaron de “pagar por el derecho a vivir”.
Sin embargo, la tarde de este sábado, un percance de avioneta tendría lugar en las inmediaciones del municipio de La Huacana, Michoacán, donde viajara Mireles Valverde y otros cinco integrantes de lo que ahora es el Consejo General de Autodefensas, por integrar a varios grupos similares de diferentes regiones michoacanas.
La avioneta se trasladaba desde Parácuaro, donde los grupos de autodefensa acababan de tomar el control del municipio el mismo sábado, hacia La Huacana, teniendo que aterrizar de emergencia en una parcela de los alrededores de su destino, lo que provocó el accidente con un saldo de cinco lesionados, entre los que se incluye a Mireles, y un fallecido.
Evidentemente no tardaron en surgir las sospechas de atentado, además de analizar el traslado del líder de las autodefensas, a un hospital más seguro para resguardar su integridad. Horas después, por medio de un comunicado de prensa, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) reportó que según la valoración clínica de Mireles, presentaba un traumatismo craneoencefálico leve y la mandíbula dislocada, por lo que su estado de salud era estable y se encontraba consciente.
La PGJE también informó que esa misma noche se daría inicio a la Averiguación Previa Penal correspondiente, con relación al incidente que presuntamente fuera derivado de una falla mecánica. De igual forma, la Procuraduría General de la República (PGR) ha emprendido investigaciones para conocer las causas precisas del acontecimiento.
Al día siguiente, domingo, se decidió por cuestiones de seguridad y para que recibiera una mejor atención médica, trasladar al líder del movimiento social, a la Ciudad de México. Cerca de las 11:00 horas, Mireles fue llevado a las instalaciones de la Policía Federal en Michoacán. Una hora después, despegaría de allí un helicóptero Black Hawk rumbo al hospital Médica Sur de la capital del país, para seguir atendiendo a Mireles Valverde, quien acorde a las declaraciones, continuaba sin presentar riesgo de muerte.
Durante todo el proceso de transportación, se mantuvo un fuerte dispositivo de seguridad implementado por Policías Federales, que incluso despertó dudas en la gente y los medios, sobre si el líder comunitario estaba en calidad de detenido. A esto, el procurador de Justicia de Michoacán, Marco Vinicio Aguilera Garibay, aclaró que el traslado se había realizado por petición expresa de los familiares de Mireles, buscando atención médica especializada, aunque su estado de salud no fuera grave. También explicó que no existía orden de aprehensión o elementos para comprobar la participación del líder en algún delito, y que incluso ni siquiera constan antecedentes penales con su nombre.
Ante la pregunta directa sobre si la avioneta traía armas y dinero, el funcionario sólo mencionó que eso le correspondía a la Dirección de Aeronáutica Civil de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte.
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