(16 de enero, 2014).- El sacerdote Gregorio López, mejor conocido como el padre Goyo y habitante de la ciudad de Apatzingán, Michoacán, ofreció una entrevista a un medio electrónico en la cual decidió dar la cara y denunciar ante el mundo lo que él califica como “El infierno en Apatzingán”.
A continuación presentamos el texto íntegro de la entrevista.
-He afirmado que esta estrategia del gobierno, de meter policías a la ciudad es una farsa y un teatro meramente de Vallejo porque los policías municipales no conocen a los delincuentes. Ahí se pasean enfrente de ellos, ahorita está un grupo de Templarios vestidos de periodistas paseándose en las narices de los propios policías.
Ayer el que cobraba la cuota, el suplente de Valladares, que participó en el sabotaje de la Comisión Nacional de Electricidad (CFE), vestido de periodista, con su buena cámara y buen chaleco, se paseaba y hasta se tomaba fotografías frente a la policía municipal militar montada en la Presidencia.
Hoy le están viendo lo tarugo a Vallejo, al presidente municipal de aquí y a todo este teatro de títeres de los Templarios, porque están trabajando para ellos.
Acaban de incendiar una farmacia del Ahorro, frente al mercado municipal, y todos los policías en fila cobrando en el banco su nómina. No sé si sea día de cobro, pero ahí estaban todos en el cajero, y a dos cuadras quemándoles las farmacias.
Los negocios no han abierto por miedo a que sean quemados. Me imagino que este hombre, el dueño de la farmacia, se atrevió a abrir porque no hay ya qué comer, tiene trabajadores que darles de comer o nómina. No se puede abrir. Hay una cláusula fuerte: El que abra, se le quema. Esa es orden de Nazario Moreno, quien ayer comió con “La Tuta” en un rancho que se llama “La Cucha”, aquí a unos kilómetros de Apatzingán.
El gobierno lo sabía, pero habría que focalizar la mirada en Vallejo, en ese decrépito que vino a visitarnos cuando los jefes más nocivos de la región estaban reunidos allá, aparte con seguridad del gobierno mismo, de la XXI zona militar, que reciben nómina de los Templarios. Así están las cosas aquí, aquí es un lugar sin ley, aquí mandan los Templarios, aquí mandan, deciden, hacen lo que les dé su regalada gana.
-¿Padre, usted nos está informando que integrantes del cartel de Los Caballeros Templarios se han disfrazado de periodistas y andan transitando por las calles camuflajeados, por así decirlo, vigilando las actividades de las Fuerzas Federales?
-Sí, sí, sí, sí. Enfrente de la Presidencia, exactamente en el jardín, tú ves. Por lo menos, ayer había 70 de los sicarios, no templarios, estoy hablando de un término más fuerte, ya con una plusvalía. No es sólo un Templario, sino un Templario de alto rango, un tal Ventura que es el que amedrenta la ciudad, que quema los autobuses. Aquí estaba sentado, tragándose una paleta frente a los policías.
-Estas personas, padre, ¿están armadas, ustedes han podido ver si traen consigo algún tipo de arma?
No, no, no, no son tarugos. Ahorita, por ejemplo, los boleros. Ahorita hay 20 boleros en la plaza, los desplazan y se ponen ellos en su lugar. “Hoy no trabajas, yo te doy los 100 pesos que ibas a ganar y yo me quedo, bolero, para bolear a los federales”. Y ahí están boleando a los federales los propios sicarios; así trabajan aquí: con una sangre fría.
Ayer yo personalmente me paré frente a un comandante de la policía montada y le dije: “Ese señor que está ahí, ese con la camisa naranja, ese es el que cobra 18 millones a los limoneros y ese es el mayor de los templarios”. Y se quedaron viendo uno a otro y me dijeron: “No tenemos orden de aprehensión, no podemos hacer nada. Tiene que llegar una orden superior”. Yo sí les dije: “Discúlpenme, son una bola de títeres y les faltan huevos. Ustedes no tienen nada que hacer aquí. ¡Lárguense!”.
Sí, estamos en una situación difícil, no hay quién vele por nosotros. Nosotros tenemos que agarrar palo y defendernos, porque agarrar un rifle es un delito. Yo ya he comprado unos palos de cabos de hacha que hay en la ciudad para armar a la gente y levantarnos a palazos. Vamos a desarmar si es necesario a la policía. Esa policía ministerial que vino, vamos a desarmarla y amarrarla para defendernos con esos mismo rifles que ellos traen. A lo mejor trayendo sus rifles no es delito, pero vamos a emplazar a la policía.
Osorio Chong dijo que va a emplazar a los comunitarios. Yo, Gregorio López, emplazo al gobierno para que en tres días limpie esta ciudad de todos los lacras. Hay bodegas llenas de templarios, hay gente donde están llevando de comer todos los días, preparando comida porque ahí están, aquí en la ciudad, almacenados, todo el grupo de los sicarios dispuestos a intervenir en una emergencia. Vamos a emplazar a la autoridades, si no lo hacen tenemos que hacerlo nosotros. Si la autoridad puesta, legítima, no lo hace, tenemos que defendernos nosotros.
-¿Padre, usted ha recibido alguna amenaza por parte del crimen organizado?
-Mmm… Vía directa, no. Pero sí me han mandado decir “aquí comentaron… fulano de tal comentó, esto: Que te van a joder” Bueno, pues esperamos. Creo que tiene que haber alguien para que se encienda esta gente, para que comience a reaccionar la gente y darse cuenta que tenemos que defendernos.


