Por Misael Rojas
Hasta el día de ayer, Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo Guzmán”, era considerado como el más importante narcotraficante de México; además estaba catalogado como el número uno en la lista de criminales más buscados después de la muerte de Osama Bin Laden y ocupaba el puesto 67 en la lista de los hombres más poderosos del mundo, publicada por la revista Forbes en 2013.
Al frente del cártel de Sinaloa o la llamada “Federación de Sinaloa”, uno de los siete cárteles de la República Mexicana, “El Chapo” controlaba gran parte del flujo de drogas hacia los Estados Unidos (casi el 25 por ciento); al tiempo que manejaba parte del territorio mexicano: Sinaloa, Baja California Sur, Baja California, Sonora, Chihuahua, Durango, parte de Nayarit, Jalisco y Chiapas.
La influencia del cartel, sin embargo, desbordaba el continente. Según la Oficina de Europa de Policía (Europol) tenía influencia en ese continente y en Oceanía; además de que, para autoridades de Hong Kong, China, el cartel estaba ligado a dos de las triadas (organizaciones criminales) de ese país.
En la década de los 80´s “El Chapo” inició su trayectoria como narcotraficante a lado de Miguel Ángel Félix Arellano, líder del cártel de Guadalajara. En 1989 Félix Gallardo fue aprehendido y procesado, por lo que el cártel de Guadalajara se dividió en dos grupos criminales: El cártel de Tijuana, de los hermanos Arellano Félix, y el cártel de Joaquín Guzmán Loera en Culiacán, Sinaloa.
El nombre de Joaquín Guzmán Loera adquirió fama nacional durante la década de 1990 debido a una balacera en la discoteca “Christine” en Puerto Vallarta, Jalisco, a la cual fue vinculado; posteriormente, en mayo de 1993, su nombre se asocio definitivamente con el crimen debido al asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y a la ejecución de Rodolfo Carrillo Fuentes, en septiembre de 2004 en Culiacán.
El 9 de junio de 1993 “El Chapo” fue aprehendido en la frontera de Guatemala y México, luego enviado al penal de “La Palma” -hoy penal del “Altiplano”- ubicado en el Edo. De México. El 22 de noviembre de 1995 fue trasladado al penal de máxima seguridad en Puente Grande, Jalisco.
Sin embargo, sólo estuvo preso 8 años de los 20 que la justicia mexicana había sentenciado. Durante el gobierno presidencial del panista Vicente Fox Quesada, el 19 de enero de 2001, “El Chapo” logro scapar de una de las instituciones con mayor seguridad. Según la versión oficial, el narcotraficante llevó a cabo su fuga en un camión de lavandería cubierto por las sábanas del penal.
Con la llegada de Felipe Calderón Hinojosa al gobierno de la república mexicana en 2006, se emprendió una etapa de conflicto directo y descubierto contra el narcotráfico. La llamada “Guerra contra el narco” comenzó diez días después de la toma de gobierno y se prolongó hasta el final del periodo del segundo panista en el gobierno.
Durante la visita de Felipe Calderón a Los Ángeles, en septiembre de 2008, el mandatario fue severamente criticado por la supuesta inmunidad que gozaba el narcotraficante, ya que, según las cifras, aquellos narcotraficantes que habían sido aprehendidos o abatidos durante la “guerra contra el narcotráfico” eran enemigos del sinaloense mientras que los pertenecientes a este último casi no figuraban dentro de las listas de detenidos o abatidos.
Hoy, a las 6:40 de la mañana, “El Chapo” fue aprehendido por miembros de la Marina Nacional con ayuda de la DEA sin disparar una sola bala en un hotel de la ciudad de Mazatlán, Sinaloa. Según Jesús Murillo Karam, Procurador General de la República, el operativo para lograr la detención se había llevado a cabo durante casi tres meses.

