(26 de febrero, 2014).- La desigualdad económica en México se ha visto recientemente agravada por las consecuencias de la reforma hacendaria, patrón que el Banco Mundial (BM) ha considerado como una constante en Latinoamérica, según su análisis publicado: “Ganancias sociales en la balanza: un reto de política fiscal en América Latina y el Caribe”.
En dicho análisis se ponen en evidencia las políticas fiscales y el sistema de redistribución mediante transferencias que no conseguido efectos positivos para combatir la desigualdad.
“Hay un punto ciego fiscal, lo cual quiere decir que gran parte del efecto de las transferencias condicionadas y de efectivo tienen la incidencia de las políticas fiscales regresivas, lo cual significa que lo que por un lado da el ministerio social, lo quita el ministerio de hacienda”, explicó el economista senior para América Latina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), George Gray Molina, al anunciar públicamente el informe.
El documento también señala que aunque algunos países ya han empezado a mostrar avances importantes en la reducción de la pobreza e incluso hasta una transición rumbo a la clase media, en México es donde dichos cambios se han visto más tímidos.
“El estancamiento ha ido bajando así como la desigualdad, puesto que ha caído la pobreza en América Latina entre 2000 y 2010, pero entre los países que están estancándose en ese avance, está claramente México, donde incluso los datos señalan que hay un alza de la desigualdad entre 2010 y 2012”, dijo Gray Molina.
La reducción de pobreza que se ha producido en gran parte de América Latina, abarca un 68 por ciento de personas que vivían con menos de 2.50 dólares al día, quienes lograron ubicarse en el estrato de “vulnerabilidad”, ganando entre 4 y 10 dólares diarios.
Asimismo, el BM indicó que un 38 por ciento ascendió a clase media, con ingresos entre 10 y 50 dólares diarios, tendencia que podría causar que dicha clase se convierta en el estrato económico mayoritario, si es que se mantiene durante la próxima década.
Sin embargo, en México se ha conservado el 41 por ciento de la población que vive en estado de pobreza, desde hace ya cinco años.
Los datos presentados en el análisis del BM comprueban que las políticas públicas mexicanas han dado prioridad a las transferencias, pero sin modificar la estructura de grabación aunque haya suficientes pruebas para afirmar que los tres estratos económicos inferiores son los más afectados por los impuestos en valor agregado al consumo.

