Foto: Ricardo Ruiz
(27 de febrero, 2014).- México es un “paraíso” para la trata de personas, la venta de drogas, el robo, la extorsión y la violencia en general.
Según los resultados de un estudio realizado por el Semáforo Nacional Ciudadano, 100 millones 358 mil 991 mexicanos –84.76 por ciento de la población total– están expuestos a toda clase de delitos: homicidio, secuestro, extorsión, desaparición forzada, trata de personas, corrupción de personas, narcomenudeo y delitos del fuero común.
Elaborado por la Federación de Universidades e Instituciones Particulares de Educación Superior (FUIPES) y la Asociación Nacional de Consejos de Participación Cívica (ANCPC), el informe detalla que los datos se basan en cifras oficiales y en una encuesta realizada en 95 universidades públicas y privadas de todo el país.
Con base en tales datos, los estados de alto riesgo para vivir son: Sonora, Chihuahua, Coahuila, Zacatecas, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Michoacán, Estado de México, Morelos, Distrito Federal, Tabasco, Quintana Roo y la zona fronteriza entre Chiapas y Guatemala.
En la categoría de alto y medio riesgo están: Baja California, Durango, Nayarit, Jalisco e Hidalgo.
Sinaloa, Colima, Aguascalientes, Guanajuato, Tlaxcala y Oaxaca están consideradas como zonas de medio riesgo y oportunidad; mientras que Guanajuato, Tlaxcala y la zona sur de Veracruz, están consideradas como zonas de medio y bajo riesgo con oportunidad.
Sólo los estados de Baja California Sur, Yucatán, Campeche, Puebla, Querétaro y Chiapas, salvo la frontera con Guatemala, son considerados de bajo riesgo. En estas zonas viven 18 millones 36 mil 62 personas, es decir, el 15.24 por ciento de la población nacional.
Al presentar el estudio, Arturo Mattiello Canales, presidente de la ANCPC, señaló que la mayoría de la población en el país no tiene la certeza de que el Estado mexicano en su conjunto les va a respetar sus garantías individuales. Prueba de ello, dijo, es el resultado de la Primera Encuesta Nacional Universitaria sobre Violencia, Drogas y el Delito, que también fue presentada.
Según dicha encuesta, aplicada a mil 900 estudiantes, catedráticos, investigadores y directivos o rectores de 95 instituciones de educación superior –70 por ciento privadas y el resto públicas–, el 76.27 por ciento dijo haber sido víctima o tener conocimiento de algún delito, mientras que 29.16 por ciento manifestó haber sido víctima directa de algún delito.
La encuesta revela que el 53.21 por ciento reconoce que no denuncia ante las autoridades cuando es víctima de delito o sabe de algún caso. Quienes sí denunciaron lo hicieron ante el Ministerio Público, el Ejército, la Marina, la Policía o la Procuraduría General de la República.
El 46.79 por ciento restante que no denunció, argumentó miedo, desconfianza o desinterés y apatía como razón para no hacerlo.
Los delitos más frecuentes a los que dicen sentirse expuestos son, en ese orden: robo o asalto en calle, extorsión, robo de vehículo, robo en casa-habitación, clonación de tarjetas, amenazas, secuestro, robo de autopartes, robo o asalto en institución educativa y violación.
En cuanto a las situaciones de riesgo a las que se sienten expuestos en los alrededores de las instituciones mencionan en primer lugar el consumo de alcohol en la calle, seguido por robos y asaltos frecuentes, consumo de drogas, venta de productos pirata y de droga, pandillerismo o bandas violentas, extorsiones, riñas entre vecinos y secuestros.
Los temas que más preocupan a la comunidad universitaria son: inseguridad, desempleo, educación, corrupción, pobreza, narcotráfico, impunidad y salud, en ese orden.
Otra cifra alarmante que arroja esta encuesta es que el 50 por ciento reconoció haber tenido acceso a algún tipo de droga en lo que va del año y el 77 por ciento aseguró conocer a alguien que consume regularmente algún tipo de droga.
Las drogas a las que dicen tener mayor acceso son, en primer lugar el alcohol, seguido por la mariguana, cocaína, metanfetaminas y heroína, entre otras.
Ante los resultados de esta encuesta la FUIPES y la ANCPC destacaron la importancia de que el gobierno tome en cuenta los resultados, ya que “indiscutiblemente los jóvenes juegan un papel determinante en el presente y futuro de nuestro país”.
La información que aportan, señalaron, “tiene que ser tomada en cuenta cabalmente por nuestros gobernantes y por medios de comunicación para mejorar la calidad de vida de la sociedad en general”.
Los datos de la encuesta fueron levantados del 30 de octubre al 10 de noviembre del año pasado y entre las instituciones que participaron en ella están la UNAM, la UAM, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Veracruzana, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la UNITEC, la Universidad Autónoma de Nuevo León, Conalep, Universidad La Salle, entre otras.

