Alejandra Moreno / @achearta81
(28 de febrero, 2014).- Con la cantidad de parejas que se divorcian a diario, la alta tasa de infidelidad y la crisis en que vivimos, me sorprende que la gente siga casándose, pero aún más me sorprende que sigan haciéndolo de la misma manera y con la misma fórmula de siempre que en muchos, muchísimos casos está comprobado que no funciona.
Me gustan las bodas y qué lindo es que una pareja decida hacer público su compromiso de por vida (o por lo menos la intención de) y celebrar así su amor. Pero lo realmente bueno empieza después. Yo quiero el vestidito de princesa, pero no quiero ser la loca que lo llama para ver en donde está y a qué hora piensa llegar, porque se enfría la cena (ay, ajá, ni ustedes se la creen que la preocupación es la cena).
Creo que el secreto de tener una relación interesante y feliz a largo plazo es pensarse más como “la amante” y no como “la mujer de fulano”.
Así que les presentamos unas cuantas ideas para poder mantenerse en el affaire mood.
1. Ser la misma que antes de casarte
Si se casó contigo fue por una razón. Te ama, pero además lo hizo porque tienes una personalidad que le resultó atractiva y compatible con la suya. No por ponerte el velo de 2 metros te transformes en una completa desconocida.
2. Sigue siendo atractiva.
Arréglate, cuida tu peso. Para los hombres no hay nada que les levante más el ego que tener una mujer a su lado que les resulta atractiva a otros también, y sobre todo que se sabe sexy. Pero más importante que lo hagas por él es que lo hagas por ti .Verte en el espejo y saber que te ves bien y que te cuidas te pone de un excelente humor.
3. Ten una vida propia.
Si tu única razón de existir es ser esposa estas en serios problemas, tu vida no puede depender de un solo ser humano. Tener tus propios intereses fuera de tu pareja, salir y divertirte, tener un trabajo e independencia económica y afectos (ser amiga, hija, compañera de trabajo, madre, etétera) enriquece tu vida. Además, te permite mantener tu autoestima y tu autonomía intactas, te recarga la pila y te nutre para tener más que aportar a tu relación.
4. Hablen, hablen, hablen.
No tienen que estar pegados todo el día para mantener una buena comunicación (mensajes, correo electrónico, teléfono).Cuando hablen de temas serios lo mejor es hablar como amigos .Coquetea con él durante el día.
5. Sexo
Está comprobado que entre más sexo se tiene más se quiere y entre menos… pues ya qué flojera. Hay más que la cama, ¿eh? Y aparte de su cama hay muchas más en la ciudad esperando ser visitadas por ustedes.
6. Dudes
Sí, qué bonitos son el amor y el romance, los “mi vidas” y los “te quiero”, pero llega un momento del día en el que necesitamos ser cuates. Reírnos, molestarnos, ser cómplices. Hasta pelearnos como amigos es más sencillo que como pareja. No es lo mismo ser la cuata que dice “Maestro, otra vez dejaste la tapa del escusado abierta, no manches”, que ser la histérica gritando “¡Otra vez dejaste el baño hecho un asco! ¡¿Crees que no me canso de limpiar o qué?!”
7. No seas una alfombra
El mensaje es claro: por las buenas lo que quieras, pero si te pasas de vivo me verás desaparecer más rápido que mesero en cafetería. Las personas con una sana autoestima no dan explicaciones de por qué quieren respeto. Simplemente no se mezclan con personas que no se los dan.
8. Se tú
Tu manera de vestir, tus necesidades dentro de una relación, tu trabajo, tus creencias e ideas, sólo pueden estar definidos por ti misma. No te fusiones con el otro. Ignora a cualquier persona que intente definirte de alguna forma limitante.
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Creo que, culturalmente hablando, la gran diferencia entre ser esposos o amantes es que la base de una relación entre amantes es que estamos juntos porque queremos, no porque tenemos que. Sin cosas impuestas, sólo por el verdadero placer que causa compartir el día, la cama, la mesa y la vida con el otro.


