Por: Coatlicue Nieto
(05 de marzo, 2014).- Desde la época de la colonia México ha sido un importante lugar para la industria minera. En la actualidad la economía global que privilegia la acumulación y la especulación comercial, promueve prácticas de extracción que afectan tanto a comunidades como al medio ambiente, en pro de la mayor generación de ganancias para los inversionistas y operadores de la minas y en detrimento de la población lugareña.
En 2012 el sector minero generó divisas por 22 mil 511 millones de dólares, situándose en la cuarta posición entre los sectores económicos más redituables, después de la industria automotriz, la eléctrica y el petróleo. En 2013 esta industria aportó el 3% del Producto Interno Bruto nacional. En ese mismo año, el valor de la producción minero-metalúrgica fue de 17 mil 843 millones de dólares, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), valor que, complementado con los datos de los minerales, asciende a 23 mil 12 millones de dólares, por lo cual se registra un nuevo incremento en el sector de 14% con relación al 2011.
La Cámara Minera de México (Camimex) en su Informe Anual 2013 indicó que durante 2012 el sector generó 18 mil 833 nuevos empleos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), además añadió que el salario promedio diario que reciben los trabajadores mineros fue superior en 37% a la media nacional. Desde 1994, América Latina ha sido el destino principal de los empresarios de la industria minera, al captar 25.4% de lo invertido, lo que representa un total de 5 mil 224 millones de dólares. El segundo destino es África, con 3 mil 405 millones de dólares (16.6%).
De acuerdo con el SNL MEG (SNL Metals Economics Group), la lista de los 10 países que recibieron los mayores montos de inversiones es liderada por Canadá, con tres mil 285 millones de dólares (16%), seguido por Australia y Estados Unidos, con 2 mil 464 millones de dólares (12%), y mil 642 millones de dólares (8%), respectivamente. En este ranking México se ubica en cuarta posición, con mil 232 millones de dólares (6%).
Los precios de los minerales y las cantidades que se producen en el país han generado un nuevo boom de la industria minera en México, a ello debe añadirse la liberalización de las condiciones comerciales con Estados Unidos y Canadá promovidas a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN).
Esta situación se ha visto favorecida desde los sexenios panistas, durante los 12 años que gobernaron se otorgó el mayor número de concesiones para la explotación minera, en su mayoría a empresas de capital extranjero. Dichas concesiones tienen duración de 50 años con posibilidad de prórroga por un plazo igual; es decir, gracias a ellas las mineras tienen la posibilidad de explotar hasta por un siglo un determinado territorio de la nación.
El desarrollo tecnológico ha permitido que en tan sólo 10 años se arrancaran del subsuelo un total de 419,097 kilogramos de oro, lo que contrasta con los 191 mil 825 kilogramos obtenidos en poco más de 300 años durante la colonia(1521-1830). A esto debe añadirse que los métodos usados generan daños ambientales irreversibles.
Actualmente, 249 empresas de origen extranjero desarrollan 803 proyectos y ocupan más de 31 mil hectáreas del suelo mexicano: un cuarto de territorio nacional, con un pago “simbólico” por las concesiones, pues su costo va de los 5.7 a los 124.74 pesos semestrales por hectárea.

