Desde febrero, cuando este periódico hizo la cobertura de la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán, las amenazas y ataques, directos o a través de las redes sociales, se han hecho presentes.
Pero además, en los últimos años, Noroeste ha sido blanco de una parte de la delincuencia, que ha atentado contra los bienes patrimoniales de la empresa. Han sido 47 casos en que esta casa editora ha registrado robos, despojos y asaltos en el que personal y equipo han sufrido daños.
También, el año pasado, la casa del director ejecutivo de Noroeste, ubicada en un fraccionamiento privado en Culiacán, fue allanada por un grupo armado.
En el 2010, el edificio de Noroeste en Mazatlán fue rafagueado después de recibir amenazas relacionadas con una nota publicada sobre la delincuencia organizada, y en los meses siguientes fueron dejadas mantas firmadas por un grupo delincuencial, e incluso una cabeza humana afuera de las instalaciones del periódico.
La mayoría de estos casos en que Noroeste ha sido blanco de ataques no han sido resueltos por las autoridades, a pesar de que se han interpuesto las denuncias correspondientes por los canales institucionales.
Sólo dos policías que fueron identificados como agresores de reporteros de Noroeste en marzo pasado han sido suspendidos pero no castigados. Mientras que los responsables de despojar de su equipo a un fotógrafo no se han dado a conocer.
El caso más reciente es el ocurrido la medianoche de este miércoles, en el que el director general de Noroeste, Adrián López Ortiz, fue baleado por un grupo armado después de despojarlo de su vehículo y pertenencias, resultando con heridas en ambas piernas.

CULIACÁN._ Anoche, alrededor de las 00:00 horas, fue asaltado, golpeado y atacado de un balazo, el director general de Grupo Noroeste, Adrián López Ortiz, cuando se dirigía a su casa desde el Aeropuerto de Culiacán.
En un ataque evidentemente planeado, con la participación de por lo menos dos vehículos, el director de esta casa editorial fue obstaculizado por un automóvil, mientras una camioneta le cerraba el paso, en el Bulevar Pedro Infante y Juan M. Zambada, a la altura de las vías del ferrocarril, en el sector Las Flores.
Una vez detenido, dos jóvenes de alrededor de 20 años, armados con pistolas y con la cara descubierta, lo obligaron a bajar de su vehículo, a tenderse en el suelo y lo golpearon mientras se apoderaban de sus pertenencias y el automóvil.
Ya con sus pertenencias y el carro en su poder, los delincuentes se retiraron, pero uno de ellos regresó para dispararle en las piernas. Después de dispararle, los delincuentes se retiraron del lugar.
En un ataque evidentemente planeado, con la participación de por lo menos dos vehículos, el director de esta casa editorial fue obstaculizado por un automóvil, mientras una camioneta le cerraba el paso, en el Bulevar Pedro Infante y Juan M. Zambada, a la altura de las vías del ferrocarril, en el sector Las Flores.
Una vez detenido, dos jóvenes de alrededor de 20 años, armados con pistolas y con la cara descubierta, lo obligaron a bajar de su vehículo, a tenderse en el suelo y lo golpearon mientras se apoderaban de sus pertenencias y el automóvil.
Ya con sus pertenencias y el carro en su poder, los delincuentes se retiraron, pero uno de ellos regresó para dispararle en las piernas. Después de dispararle, los delincuentes se retiraron del lugar.
Alrededor de 10 minutos después, el directivo consiguió que un taxi lo trasladara a un hospital, donde su estado de salud fue reportado estable.
López Ortiz regresaba de la Ciudad de México en un vuelo comercial donde coincidentemente también viajaba el Gobernador Mario López Valdez.
Los asaltantes despojaron al directivo de su vehículo, cartera, teléfono celular, laptop y mochila.
Este ataque se suma a la serie de agresiones de que Noroeste ha sido objeto en los últimos años.
Este ataque se suma a la serie de agresiones de que Noroeste ha sido objeto en los últimos años.
Tan sólo hace un mes, periodistas de Noroeste en Mazatlán fueron amenazados para que dejaran de indagar sobre presuntos nexos de policías municipales del puerto con el círculo de protección de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Días después, en Culiacán y Guamúchil, periodistas de Noroeste fueron golpeados e intimidados, así como despojados de sus equipos fotográficos y de video, por parte de policías ministeriales y estatales, durante la cobertura de la segunda marcha “prochapo”.
Días después, en Culiacán y Guamúchil, periodistas de Noroeste fueron golpeados e intimidados, así como despojados de sus equipos fotográficos y de video, por parte de policías ministeriales y estatales, durante la cobertura de la segunda marcha “prochapo”.
El año pasado, a la casa del director ejecutivo, en un fraccionamiento privado, se introdujo un grupo armado.
En el 2010, el edificio de Noroeste en Mazatlán fue rafagueado después de recibir amenazas relacionadas con una nota publicada sobre la delincuencia organizada, y en los meses siguientes fueron dejadas mantas firmadas por un grupo delincuencial, e incluso una cabeza humana afuera de las instalaciones del periódico.
Además de numerosos ataques al patrimonio de la empresa, todos los cuales han sido denunciados por los cauces legales ante las autoridades.



