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Tickling: una técnica sexual para alcanzar el orgasmo mediante cosquillas eróticas

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Tabasco Hoy / @TabascoHoy

(18 de abril, 2014).- Se dice que al reír se pueden utilizar hasta 12 músculos del la cara, y tener sexo es una de las actividades físicas mas completas, ambas son muy saludables y placenteras, entonces ¿por qué no unirlas en busca del placer?

El tickling es una técnica sexual que propone alcanzar el orgasmos a través de cosquillas eróticas, en busca del orgasmo con una sonrisa en la boca.

Se trata de un juego previo donde se estimulan las zonas erógenas, aumenta la sensibilidad y prepara el camino hacia un orgasmo inolvidable.

La sexóloga Patricia Martínez Jaimes comentó que para no caer en la rutina con tu pareja, es importante añadirle “sabor” al  preámbulo.

“El juego sexual es el periodo previo a la genitalización de la sexualidad, puede incluir o no el uso de los genitales, pero al hacer uso de ellos la pareja puede mejorar su relación e incrementar el placer”.

Pero buscar el placer con cosquillas eróticas tiene una justificación científica, ya que el cosquilleo produce risa, lo que genera endorfinas (la “hormona de la felicidad”) y estimula las áreas del cerebro que se vinculan al goce y el deseo.

No te fijes mucho en el tiempo

No te presiones con el tiempo. “Para algunas parejas el tiempo del juego sexual puede ser de uno o dos minutos, otras parejas lo eliminan totalmente, pero este momento puede ser largo, incluso durar horas con el fin de incrementar el placer”, compartió la sexóloga.

Además cualquier parte del cuerpo puede convertirse en una gran zona erógena sensible: el cuello, los pezones, los pies, la orejas en fín, la misión es encontrar el “punto débil” y provocar sensuales cosquilleos a tu pareja que puedes hacer con los dedos, una pluma o un pedazo de seda.

¿Cómo hacerlo?

•No hay un área del cuerpo definida.

Todo puede convertirse en una gran zona erógena sensible, el cuello, los pezones, los pies, las orejas, todo se vale.

•La misión es que cada uno descubra su propio “punto débil”, algo que también

puede ser una parte esencial del juego.

•Una vez que descubrieron los puntos más calientes uno del otro, manos a la obra. Pueden hacerse mutuamente las clásicas cosquillas con los dedos, apostar por la sutileza y pasar delicadamente las yemas o jugar con plumas.

•Puedes sumarle algunos complementos como vendar los ojos, atar las muñecas o todo lo que los excite para aumentar la pasión.

•Debes dedicarle tiempo y ganas de descubrirse juntos.

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