(24 de abril, 2014).- El metal oxidado que cubre una de las bardas, es la antesala de una tragedia artística lejana a la que a mediados de 1966 bajo encargo de David Alfaro Siqueiros comenzó, y que en 1971, se inauguró. Hoy el Polyforum Siqueiros, obra cumbre del muralismo mexicano, parece no superar los términos de rentabilidad y se verá sometido a la sustitución por un complejo habitacional o comercial, según los actuales dueños lo decidan.
“La Marcha de la Humanidad hacia la Revolución Democrática Burguesa”, “La Marcha de la Humanidad hacia la Revolución del Futuro”, “Paz, Cultura y Armonía” y “Ciencia y Tecnología”, son los cuatro murales que alberga en el interior el Polyforum. Obras cuyo objetivo fue mostrar la lucha de los pueblos oprimidos en el mundo por las potencias económicas y que hoy podrán ser desmontadas sin saber en dónde podrán terminar albergadas.
Sin embargo, tras una época de auge, vino el deterioro. La pintura en las paredes parece escasear como consecuencia del poco o nulo mantenimiento. El andamio que hace creer que alguien restaurará las paredes, está vacío, pasan las horas y nadie lo utiliza.
El mural más grande del mundo está abandonado.
Las siluetas de Diego Rivera, José Clemente Orozco, José Guadalupe Posada, Leopoldo Méndez y Grardo Murillo (o mejor conocido como Doctor Atl), pintadas por Siqueiros, miran al complejo cultural ubicado en Insurgentes y Filadelfia en la delegación Benito Juárez, el recinto donde artistas nacionales e internacionales se han dado cita por las noches y con una pista giratoria, han ofrecido exposiciones de pintura, conciertos, obras de teatro e incluso, reuniones privadas bajo los trazos y relieves realizados por el muralista.
Los vecinos de la demarcación ya han mostrado su preocupación ante la suspensión de eventos en su interior. La agenda contempla hasta el 30 de julio; luego, viene la “remodelación”.
Ante la poca transparencia en la nueva construcción, en el Senado de la República ya se analiza la posibilidad de presentar un punto de acuerdo que busque gestionar ante la UNESCO el que el Polyforum Cultural Siqueiros sea declarado Patrimonio de la Humanidad.
“Hoy en día el Centro Cultural Polyforum Siqueiros se ha convertido en custodio del legado artístico del muralista por más de 40 años y promotor de la cultura de nuestro país y hoy, esa construcción que se inauguró en 1971, no cuenta con los recursos necesarios para el de la obra, mantenimiento del inmueble”, señaló la diputada Zuleyma Huidobro.
Parte de ello, señaló la legisladora, se debe a que ha fungido como institución privada y ahora resulta insostenible.
Para la legisladora, quienes se oponen al abandono “se oponen precisamente por la función social y cultural que este represente”. Esto, en el marco de la aprobación de las reformas a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas Artísticos e Históricos en la cual se estableció que debe reconocerse y respetarse la función social de los bienes arqueológicos o artísticos, promoviendo la participación de la sociedad civil en el fomento del arraigo social en torno a ellos para que se beneficien de su conocimiento.
Con las modificaciones, declarar el sitio como patrimonio de la humanidad parece más cercano.
Por su parte, Marcelo Fabián Monges, presidente de la Fundación “Conciencia y Dignidad”, señaló en conferencia de prensa que la vigencia y la permanencia en el tiempo de la obra de Siqueiros no puede estar en entredicho ni a expensas de las ambiciones económicas de quienes pueden realizar en su lugar un conjunto condominal, ni otra plaza comercial, ni de cualquier otra construcción.
De no interceder las autoridades gubernamentales en los distintos niveles, la obra de Siqueiros, quien a sus 18 años se uniera al Ejército Constitucionalista de Venustiano Carranza para luchar contra el gobierno de Victoriano Huerta, podrían quedar como una narración más en la historia nacional.










