#CadenaHumana. el poder de la ciudadanía contra el poder de los poderosos :
Fotos. Misael Rojas. Texto: Ricardo Bernal
A partir de las 11 de la mañana cientos de personas comenzaron a llegar a los 8 puntos establecidos por el Frente por la Comunicación Democrática para conformar una cadena humana en protesta por los atentados a la libertad de expresión y el derecho a la información ubicados en el proyecto de legislación secundaria en materia de Telecomunicaciones.
Para el senador Javier Corral, dicha cadena tenia un simbolismo muy específico: si la iniciativa de ley presentada por el ejecutivo evidenciaba una componenda del poder político con Televisa, misma que dejaba del lado a los ciudadanos, era necesario llenar ese vacío con la presencia de estos últimos. Fue por ello que la ruta trazada para esta movilización iba de Los Pinos a Televisa. En última instancia, se trataba de mostrar que entre el poder político y los poderes fácticos debía imponerse la voz de la ciudadanía.
Cadena Humana: 7 kilómetros tomados de las manos
Por la Calzada del Chivatito caminaban, con el sol a mitad del cielo, decenas de personas entre niños, adultos y ancianos. Les habían prohibido el paso a la residencia oficial de Los Pinos con antimotines y camiones atravesados en la avenida. Eso, sin embargo, no fue suficiente para disuadir el ánimo de los asistentes a la manifestación. Desde donde pudieron comenzaron. Atravesaron los brazos entre las rejas y se tomaron de las manos.
Desde Auditorio Nacional hasta el Senado de la República las hileras de personas se descontinuaban sólo para dar paso a las avenidas perpendiculares. Con pancartas, banderas y consignas se repudiaba la ley que el ejecutivo de la nación, Enrique Peña Nieto, mandó al senado para su aprobación. “No pasará” coreaban los asistentes, “es una ley contra la libre manifestación de ideas”, se leía en un cartel, “nos están quitando el derecho a manifestarnos” comentaban en un grupo.
Así, entre consignas como “¡Libertad de expresión para toda la nación!”, “¡Javier Lozano privatiza el Senado!” y el ya habitual “¡Fuera Peña, fuera Peña!” que se ha hecho oír en las movilizaciones de los últimos dos años, cerca de 7 mil asistentes se tomaron de las manos abarcando alrededor de 8 kilometros de distancia. A diferencia de lo sucedido apenas el martes pasado en la protesta convocada bajo el hashtag #ContraElSilencioMx, no fueron los jóvenes quienes en su mayoría protagonizaron esta acción; en la cadena se podían ver niños, padres y madres de familia, periodistas y un grupo nutrido de miembros del Sindicato de Telefonistas.
Estos últimos, ya en la concentración final en el Senado de la República, vitoreaban el nombre de su líder Francisco Hernández Juárez, quien tomando la palabra señaló que las decisiones en telecomunicaciones destinadas a combatir los monopolios no debían repercutir negativamente en el contrato colectivo de los telefonistas. A lo que, Javier Corral agregó que si bien era necesario exigir que tanto en televisión, como en radio y telecomunicaciones, se luchara contra los monopolios de ninguna manera esto podría ir en detrimento de los derechos laborales.
Ya en el Senado tomó la palabra Cuahutémoc Cárdenas, líder moral del PRD, e instó a la ciudadanía a ejercer sus derechos por medio de la movilización pacífica pues, de aprobarse, la legislación secundaria significaría un atentado contra los derechos a la información y la libertad de expresión que la Reforma Constitucional, aprobada en el marco del Pacto por México, había garantizado.
Javier Lozano: blanco de críticas
Desde mediados de 2012 las calles del país se han vuelto los oídos del descontento social. Sitios como el Ángel de la Independencia, el Zócalo capitalino o la Estela de Luz han visto pasar una y otra vez a grupos de inconformes levantando la voz para denunciar prácticas que consideran lesivas para la ciudadanía. Esta vez, a los ya acostumbrados gritos en contra de la figura presidencial, se sumaron las consignas contra el panista Javier Lozano, a quien se le considera el operador de la iniciativa priista en el Senado de la República.
Javier Lozano, fue Secretario del Trabajo durante el sexenio de Felipe Calderón, adquirió protagonismo y difusión mediática cuando el gobierno federal extinguió Luz y Fuerza del Centro. Durante los meses subsiguientes a ese acontecimiento apareció constantemente en Televisa propagando un discurso destinado a estigmatizar al Sindicato Mexicano de Electricistas. Discurso que fue acogido y reproducido por las televisoras, al tiempo que ensalzaban la imagen del ahora ex secretario del Trabajo.
En esta legislatura se volvió presidente de la Comisión de Telecomunicaciones y Transportes y, como tal, ha presentado un proyecto de dictamen que, a decir de senadores del PAN, del PRD y del PT, fue elaborado únicamente por él y recoge al pie de la letra la iniciativa en legislación secundaria de Enrique Peña Nieto. Por lo que se le ha acusado de obedecer a los intereses del PRI y, con ellos, a los de las televisoras.
La semana pasada Manuel Bartlett exigió su salida de la presidencia de la Comisión que encabeza debido a la existencia de un claro conflicto de intereses entre Lozano y Televisa.
Hoy, los oídos de Avenida Reforma, no sólo escucharon el nombre de Peña Nieto, mentado una y otra vez por ciudadanos inconformes, también oyeron el de Javier Lozano, quien, desde hace tiempo, comienza a ser el blanco de las críticas de la disidencia.



