(1 de mayo, 2014).- Durante las actividades de la marcha por el Día Internacional de los Trabajadores, en el Zócalo de la Ciudad de México se llevó a cabo un acto simbólico en el que se quemó una especie de piñata, la cual era una clara representación de Enrique Peña Nieto.
“¡Quémenlo, quémenlo!”, gritaron los manifestantes, agregando insultos, mientras arrojaban al fuego la imagen del priista, a quien se le reclama por las diversas afectaciones de las que han sido víctimas los trabajadores mexicanos, a causa de las reformas.
Este acto resulta ser una muestra contundente de la inconformidad generalizada en México, provocada por el despojo de los derechos laborales y de la seguridad social en el sector trabajador, aunado a los planes privatizadores y de control autoritario que implican las ‘contrarreformas’ en conjunto.


