(06 de mayo, 2014).- De acuerdo con un reporte de la organización internacional Artículo 19, en el primer trimestre del 2014, de enero a marzo, se registraron 66 agresiones contra la prensa en México entre amenazas, intimidaciones, violencia física, hostigamiento judicial, difamación, detenciones arbitrarias y asesinatos, señalando que Veracruz, Guerrero, Sinaloa, Oaxaca, Guerrero y Distrito Federal, encabezan los estados más violentos y peligrosos del país.
Artículo 19, que promueve la protección a periodistas en el mundo y la libertad de expresión, considera que la agresión reitera que las autoridades no han sido capaces de garantizar la libertad de expresión en el país.
El reporte, también alerta que esa cifra superar por 16 casos a lo que ocurrió en el mismo periodo del año pasado.
Asimismo, el 59 por ciento de las agresiones que se suscitaron en contra de los periodistas, se registró a los servidores públicos como principales perpetradores, así como la documentación de nueve intimidaciones, 23 agresiones físicas a comunicadores, 19 amenazas, un asesinato, una denuncia por difamación, ocho actos de hostigamiento judicial y cinco detenciones arbitrarias, según detalla el reporte trimestral.
En este año, en Oaxaca se ha incrementado las amenazas y las agresiones a periodista, de acuerdo con datos de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF); la entidad federativa con más ataques de este tipo fue el Distrito Federal, con 123 ataques; le sigue Oaxaca con 50 ataques y en tercer lugar encontramos a Veracruz con 43. Así pues, Oaxaca se ubica en el segundo lugar de los estados con más agresiones.
El reporte trimestral enero-marzo 2014 sigue la línea de lo ocurrido durante el año pasado, cuando Artículo 19 documentó 330 agresiones, de las cuáles, 6 de cada 10 fueron cometidas por funcionarios públicos.
Por otro lado, la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap), destacó que del año 2000 al 2014, tienen contabilizados 132 asesinatos, entre ellos 109 periodistas y 10 trabajadores de la prensa.
De acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas en México, el 98% de las agresiones contra defensores y periodistas están impunes y a pesar de que existe una Fiscalía Especializada en Delitos contra la Libertad de Expresión, sólo ha emitido una sentencia condenatoria por agresiones contra periodistas.
Actualmente
Oaxaca se ha convertido en un foco rojo a nivel nacional por la violencia ejercida contra los periodísticas. Ante esta situación, los Diputados del Congreso del Estado, expresaron que existe el compromiso de reunirse con los comunicadores para impulsar una ley en la materia.
En tanto, la presidenta de la Comisión Permanente de Derechos Humanos de la LXII Legislatura, Itaisa López Galván, urgió trabajar en leyes y acciones que protejan a periodistas, pues son quienes ayudan a construir una sociedad democrática.
“La situación que viven periodistas y comunicadores es grave, a diario nos enteramos de atentados a sus derechos fundamentales, sabemos también de muertes, y Oaxaca es uno de los estados con mayor número de casos de agresión a periodistas”, dijo.
La legisladora local del PRD, señaló que a finales de este mes iniciarán los foros de encuentros con reporteras, reporteros y comunicadores que lleven a crear un marco legal y un ley que garantice el ejercicio de su labor.
Asimismo, el legislador García Henestroza, indicó que la Ley de Protección a los Periodistas, estará integrada por las propuestas que mejor convengan al desarrollo de la libertad de expresión y a la protección del ejercicio periodístico en Oaxaca, y aseguró que existe el compromiso de reunirse con los promoventes y con otros grupos, incluso del interior del estado.
Sin embargo en Oaxaca no se ha avanzado mucho, por la centralización de los medios, el control gubernamental y la propia autocensura que ejercen los periodistas.
En México la profesión de los periodistas se ejerce en la peores de las condiciones, sin ninguna garantía por parte del Estado y con organismos obsoletos y burocráticos que no salvaguardan la integridad de los comunicadores.


