(7 de mayo, 2014).- Laura Solar Valverde, investigadora del Centro INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) Zacatecas, aclaró que el descubrimiento de una tumba con 28 restos óseos e igual número de cráneos, fueron colocados en la entidad entre el año 200 a.C. y el 400 d.C. aproximadamente; los restos se localizaron en la comunidad de la Florida, donde se han hallado más restos.
Las tumbas de tiro fueron construcciones funerarias cuya característica principal es la creación de una bóveda donde se depositaban los restos mortuorios acompañados de distintas ofrendas y cuyo tiro o pozo vertical —cavado a un costado — era cubierto con tierra, dejando los restos dentro de esta cámara.
Entre los hallazgos se encontró poco material cerámico, dos cajetes, algunos cántaros miniatura y ninguna figurilla antropomorfa. Las osamentas son en su mayoría de individuos adultos, sin embargo, se identificaron tentativamente dos adolescentes y ocho infantes.
Lo que ha llamado la atención de los investigadores, es la forma en que los restos fueron dispuestos, pues se colocaron de manera extendida y en el entierro se halló un personaje que fue acomodado en posición fetal dentro de un fardo. Lo anterior evidencia que al menos hubo dos momentos de actividad dentro de la cámara.
Las investigaciones lanzaron datos interesantes de la relación del actual estado de Zacatecas con las culturas del Occidente y de la Costa del Pacifico, ya que interesante comprobar la relación de patrones culturales con otros estados de la República como Michoacán y Nayarit.
Fotos: INAH








