Al calor político / @alcalorpolitico
(26 de mayo, 2014).- La sustentabilidad, la responsabilidad social, y la toma de decisiones son temas que en toda la estructura empresarial tendrían que contemplarse, pero es mucho más fácil trabajarlos en las estructuras más sencillas como las pequeñas y medianas empresas, consideró Octavio Nateras Domínguez, investigador y rector de la Universidad Autónoma Metropolitana, (UAM) en Iztapalapa.
En la economía mexicana el aporte que da la pequeña y mediana empresa es sustantivo respecto a la movilización económica de regiones y espacios. Mientras que a lo mejor la gran empresa sí tiene un resultado que no necesariamente se refleja en el país, porque corresponden a otros intereses, refirió.
Sin embargo en las medianas y pequeñas empresas se dan relaciones “empresas familiares”, que también suponen cierta problemática para alcanzar objetivos
Por otra parte, el Investigador refirió que “las grandes empresas han sido depredadoras del medio ambiente en términos generales y sí hay una vocación en términos globales pero no se acaba de traducir”.
Manifestó que los acuerdos que los países tienen, en términos de la producción empresarial o industrial son clave en la producción de ozono; “al final de cuentas no tenemos resultados y sigue privando el sentido de la ganancia, en términos de que eso es lo que orienta”.
Recordó que durante mucho tiempo se cuestionó al empresariado mexicano de su poco arraigo, de una preocupación que no siempre se expresaba de manera clara de acuerdo a las problemáticas del país, y que era un empresario que estaba enfocado en la obtención y genérica de ganancias y no necesariamente había un desarrollo empresarial más interesado o vinculado a la solución de problemáticas, ó las condiciones en las que el trabajo se desarrolla.
Esto ha cambiado, aunque no del todo; hay empresarios que están muy preocupados por el desarrollo del país, sin embargo “en términos de la globalización creo que se ha vuelto a perder el rumbo. Hay una esfera de dominio de trasciende las naciones y que modifica las concepciones empresariales”.
El Investigador señaló que existe una posibilidad y horizonte de desarrollo muy importante a nivel internacional y se sigue descuidando el trabajo en regiones y lugares en donde la empresa al final de cuentas tiene que activar la economía, no solo en términos de un producto que ayuda al desarrollo del país, sino que beneficie a comunidades; “siento que ahí hay otro desfase”.
Refirió que por otra parte se tiende a pensar que la estructura, la manera en la que están organizadas las empresas son estructuras jerárquicas, porque son estructuras que se crean con un propósito, en donde las propias características de la idea de empresa suponen un estamento jerárquico.
“Yo no pondría en duda la capacidad técnica, de conocimiento, la posibilidad de relación o vinculación que han tenido las empresas, sin embargo en términos de estructura y cultura organizacional, de los beneficios que tienen para cierta toma de decisiones de pronto hay contradicciones, entre esta lógica que están organizadas y estructuradas respecto a cómo resolver internamente ciertas problemáticas”, concluyó.


