Pura “saliva” las millonarias inversiones peñistas

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Álvaro Cepeda Neri / cepedaneri@prodigy.net.mx

I.- Enrique Quintana es director del periódico El Financiero; diario que ha mejorado considerablemente su imagen y su contenido. Quintana también es analista y tiene una columna titulada Coordenadas. En su entrega de este 2 de junio: ¿Y dónde está el dinero?, pregunta por el dinero que por millones de pesos dizque invirtieron Peña y Videgaray, pero el cual quedó en puras promesas. Dice don Enrique Quintana que, suponiendo que es verdad lo que dicen que han repartido los “dueños” del dinero de los mexicanos, y si es verdad que están asignadas las partidas, el procedimiento burocrático-administrativo que hace que “estén revisados hasta 50 veces… naturalmente retrasa el ejercicio. A la larga, los recursos van a llegar, pero mientras tanto ya se nos fue casi medio año sin que el gasto público haya amortiguado los malos resultados de otras variables… por el complejo proceso de ejecución de gasto de las dependencias (que) retrasa todo lo que es gasto inercial”.

II.- Al reportear la noticia, uno se entera que todos los que tienen que ver con el gasto público, aseguran que van y vienen con los titulares de las secretarías responsables, donde les dicen que sí, pero no cuando. Pero lleva a despeñadero a los mexicanos con sus promesas dizque firmadas “ante notario”, como presumió siendo desgobernador del Estado de México. Y abusa de lo que el austriaco Joseph Alois Schumpeter definió como “Estado Fiscal”, elevando sin fundamento ni retribución los impuestos y el pago por bienes y servicios; mientras esos ingresos se van en gasto corriente, o sea para pagar a los de su grupo que ocupan desde las direcciones a las cúpulas burocráticas; así como los millonarios sueldos de magistrados, ministros y jueces del Poder Judicial Federal.

III.- Aunque “los recursos van a llegar”, ya es tarde para paliar los daños causados por un año y medio en que se ha paralizado la macroeconomía, y la microeconomía padece la crisis general de la estrategia para secar los mercados. Ha bajado el consumo y por eso no hay inflación. Pero los salarios han perdido su capacidad para adquirir hasta lo mínimo. Al retener Videgaray los recursos públicos mientras Peña reparte saliva a carretadas, ha motivado que el sector privado denuncie los abusos de la reforma fiscal y, para asegurar sus intereses, también se ha retraído. El país es un desastre, pues aunque suelten el dinero prometido, y lo harán sólo para poner las condiciones electorales a tono, ya el peñismo y Videgaray se han desacreditado y las urnas reportarán la venganza ciudadana. El asunto es que el dinero recaudado está guardado en la caja fuerte de Hacienda o se han robado gran parte. Éstas son entre otras, las causas de la recesión. Porque con todo y las reformas y sobre todo, contrarreformas peñistas, la política económica nunca ha alcanzado a funcionar. Aunque Videgaray no deja de culpar que por la economía estadounidense, sus pronósticos de crecimiento se hayan venido abajo, por lo cual aumentará el desempleo, bajará más el consumo… y a la vuelta de la esquina la pobreza está gestando estallidos sociales.

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