“Embarran” nuevamente a Gil Díaz en Caso Oceanografía

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(11 de junio, 2014).- Hasta ahora había podido sortear el caso Oceanografía, sin embargo, tras la declaración de Amado Yáñez Osuna ante la SEIDO, Francisco Gil Díaz, otrora secretario de Hacienda y Crédito Público se ve más que comprometido por estar ligado a Martín Díaz Álvarez, uno de los implicados en el fraude millonario a Banamex y Pemex.

Desde las oficinas de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), Amado Yáñez, dueño de la polémica empresa desfalcadora, manifestó que lo único que sabe de Díaz Álvarez, es que “tenía relación con Emilio Granja, José González y Francisco Gil Díaz, ex secretario de Hacienda en el gobierno del presidente Vicente Fox y consejero de Banamex, quien según Martín Díaz Álvarez presumía que era su tío”.

Aunque también se sabe que Díaz Álvarez era su principal socio, el incluso Yáñez lo señaló en la averiguación UEIORPIFAM/AP/115/2014, como el controlador de las operaciones de la compañía, así como el responsable directo de obtener los créditos millonarios ante la institución financiera defraudada.

Según lo declarado por Yáñez, desde que Díaz Álvarez arribó a Oceanografía, se encargó de manejar “celosa y posesivamente” las operaciones con Banamex. De igual forma, negó que se presentaran facturas apócrifas de Pemex ante el banco para tener acceso al financiamiento, “ningún pago se ha dejado de realizar. Sé que el 29 de enero de 2014 se realizó el último pago a Banamex por ese concepto por un monto de 48 millones 226 mil dólares”, detalló.

Sin embargo, ¿Cuál es la relación de Francisco Gil Díaz en el caso?

Además de lo ya mencionado por Yáñez sobre un posible parentesco con su cómplice, antes de ser nombrado titular de Hacienda en el sexenio de Vicente Fox, Gil Díaz perteneció al Consejo Banamex-Accival, donde forjó una relación cercana con el entonces dueño del banco, Roberto Hernández, hasta que la institución financiera fue vendida a Citigroup en 2001, operación donde participó al condonar el pago del impuesto sobre la renta (ISR).

Paralelamente al trabajo de Gil Díaz en Hacienda, se supo que Oceanografía -la cual desde 1996 sostenía contratos con Pemex- atravesaba una crisis financiera, e incluso una comisión especial de la Cámara de Diputados determinó que en el año 2000, estaba prácticamente en quiebra, al deberle al  Servicio de Administración Tributaria (SAT) 21 millones de pesos por concepto de impuestos.

Cuando la empresa de Yáñez y compañía estuvo a punto de ser embargada, surgió la figura salvadora de Gil Díaz y en su calidad de secretario de Hacienda y Crédito Público, ordenó cancelar el embargo el 20 de abril de 2001, de acuerdo a informes de 24 horas.

Posterior a ello, los números de Oceanografía se estabilizaron y la empresa creció notablemente debido a los contratos directos que logró con la paraestatal mexicana, operaciones que la comisión investigadora consideró irregulares.

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