(17 de mayo, 2014).- Cada vez que nos clavan un puñal con muchos ceros, hablan de distribución equitativa y con darle un repaso a las nóminas tenemos suficientes ejemplos de la gran distancia que existe en los sueldos de quienes hacen estas proclamaciones y las percepciones de los trabajadores. Son muchos los renglones que arrojan dudas y que mantienen secrecías, además de los que enredan textos con el fin de tener siempre la forma de explicar el saqueo.
Ya son suficientemente conocidas las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia, tribunal que de nuevo invalidó cualquier situación que tenga que ver con la reforma energética, basados en que ésta tiene que ver con ingresos para el país, y tratándose de este tema, el tributario no tiene ninguna injerencia.
Tendríamos que ver que los contratos que se signen tengan el respaldo legal suficiente y que estén muy marcados los compromisos en las cláusulas, para que éstas correspondan a lo que en general se marca en las legislaciones mundiales, porque una demanda en el extranjero puede arrojarnos a un precipicio mucho más profundo. Y tal renglón también es advertido por Diego Fernández de Cevallos al puntualizar: “cuidar a México de demandas estratosféricas que se resuelvan en el exterior, ¿que ya está previsto?, ojalá no se equivoquen. En este terreno habrá que reconocer las tablas con las que cuenta el también abogado en los litigios, que son multimillonarios, y el establecimiento de sus relaciones no sólo abarca el terreno nacional sino que también existe experiencia en otras cortes.
Dicen que Pemex ha recuperado cinco mil 107 millones de pesos a través de la comprobación de 6 mil 328 observaciones hechas en mil 374 auditorías a empresas contratistas. O sea que las deficiencias existen y en el caso de Oceanografía, por ponerle nombre y apellido a un ejemplo, la recuperación fue de 355 millones de pesos que, comparados con el monto de las adjudicaciones y todas las sospechas que en el entorno existen, resulta una cifra que, por una parte, resulta mínima y por lo tanto increíble y, por la otra, cancela cualquier certeza sobre los dichos del procurador Jesús Murillo Karam sobre la inexistencia de quebrantos contra la petrolera por parte de Amado Yañez Osuna.
Por estos casos y muchos más resultará importante que por lo menos mantengan cuidado en estas contrataciones, en las que la prisa los va llevando a la acumulación de errores que, serán reparables solamente en la medida que el pueblo lo quiera.
Y existen otros temas que también son patrimoniales, como es el caso de las franquicias de Petróleos Mexicanos (Pemex) y su destino. Habló Lozoya en la Riviera Maya del relanzamiento de la marca en las estaciones de servicio de combustible, de fortalecer la franquicia ante la libre competencia, todo ello frente a la apertura que se permitió en la reforma energética. El campo está libre para todo tipo de especulaciones porque existe la seguridad de que habrá refinerías con sus propias gasolineras o gasolineros que puedan adquirir el combustible más económico inclusive, y que no habrá quienes le compren a Pemex, a sabiendas de la importación y encarecimiento de su producto. Esto llevó al director de la paraestatal a señalar que se verá a las estaciones de servicios como puntos de venta de muchos otros productos, con lo cual puede deducirse que hace mucho que no se para por estos lugares, en donde lo mismo hay tiendas que cafeterías y restaurantes, sin que ello prive de la presencia de los vendedores ambulantes.
Los que conforman la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (ONEXPO), señalaron al respecto que están de acuerdo con la reforma y con el objetivo de que las gasolineras se conviertan en verdaderas estaciones de servicio que ofrezcan además del combustible, productos diversos y servicios varios, como el pago del recibo telefónico, de luz, agua y otros, para mejorar la experiencia en estos inmuebles y aumentar su competitividad frente a las empresas privadas que incursionarán en el sector. O sea que la competencia no los obliga a mejorar, a entregar litros de a litro, a vender combustible cuya exigencia sobre no contaminar prevalece, sino que servirá para vender chicles, cigarros, ajos, cebollas y pagar las tarjetas de crédito, como si fueran tiendas de conveniencia. Respaldan la llegada de firmas extranjeras a sabiendas de las mermas que sufren las 10 mil estaciones existentes, mismas que se producen por el porcentaje de combustible que se pierde en un traslado de la refinería a la gasolinera, debido a las evaporaciones por temperatura. A esto se agregan las consecuencias de la reforma hacendaria. Todo esto seguramente con la conversión a centros de gran consumo se les revertirá y ¿de verdad lo creen?
Adiós al pasivo laboral
Un punto aparte merecen los trabajadores, renglón en el cual, tan sólo con el anuncio de cierre de tres de las cuatro empresas que conformaban la petrolera ya arroja un número mayor al que se presentía, habrá en desempleo. Y todavía falta que vayan reduciéndose otros espacios y por ende también la plantilla de trabajadores. Ante todo esto el silencio cómplice del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, exclusivo de Pemex y sin injerencia en ninguna otra empresa, pese a la fuerza que debería tener en el sector, habla de la razón por la cual, Carlos Romero Deschamps permanece intocable, justifica que no se presente ante ninguna autoridad y que situaciones como la del Pemexgate se repitan sin ninguna repercusión legal.
Se ha advertido que la contratación de empleados y trabajadores mexicanos en las nuevas inversiones tanto nacionales como extranjeras, que los del gabinete económico de Peña Nieto aseguran llegarán, evitará a toda costa la creación de pasivos laborales. La nueva Ley Federal del Trabajo prácticamente lo permite con lo que ello significa en la reducción de prestaciones, a través de la contratación temporal y por la vía de las outsourcing que tendrán una magnífica cartera. No faltarán las pagadoras y otras empresas que se han venido constituyendo al margen de la operación de industrias y empresas que permiten que, por una parte, las cargas fiscales disminuyan y por la otra mantener lo que llaman finanzas sanas, sin el monto de los pasivos tradicionales.
Para llegar a todos estos puntos es cierto que requerían de todas las reformas que llaman estructurales, que en verdad han venido a sacudir las estructuras no solo del sistema sino de la sociedad. Falta saber que tantos beneficios traerán manejadas en conjunto, porque hasta ahora solo han contribuido al caos económico y la paralización que se vive. En todo esto no sobra señalar que los tamaulipecos son privilegiados al contar con una llamada “gasolina popular” que se expende a cinco pesos el litro, es decir al mismo precio que se vende en los países árabes. Señalan las autoridades que se trata de combustible robado y, quienes la adquieren no van a la gasolinera sino que llevan botes, tambos, cubetas, recipientes de todo tipo. Ante todo esto, cerrar los ojos, ausentarse de las discusiones, parecería ser la clave.

