(19 de junio, 2014).- Según el DRAE[1], que presenta tantos detractores como seguidores que lo citan, un cuento es: “Relación, de palabra o por escrito, de un suceso falso o de pura invención.”[2]Ahora bien, si en lugar de cuento lo llamamos discurso político, podemos entender las circunstancias históricas, políticas-electorales, culturales, económicas y sociales en las que se encuentra inmerso nuestro país, especialmente a raíz de la implementación de las políticas neoclásicas. Hoy, como hace veinte años, los discursos en materia de política económica -principalmente- de campañas, precampañas y demás escenas políticas parecen ser los mismos. Los lapsos son cortos cuando de aspectos políticos se trata.
El gobierno de la república encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto celebra dos procesos que transforman y transformarán al país respetivamente. Por un lado seguimos esperando los beneficios que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y demás tratados de liberalización comercial como el Tratado de Libre Comercio Unión Europea México (TLCUEM) que forma parte del Acuerdo Global (AG)[3] traerán al grueso de la sociedad mexicana, sin embargo, ya se celebraron y se renovaron los resultados del TLCAN en la Cumbre de Líderes de Norteamérica en febrero pasado, con 8 acuerdos más que “cubrirán las fallas” que en veinte años ha presentado el TLCAN. [4]
Bajo la premisa: “las reformas que México necesita” el “nuevo Partido Revolucionario Institucional (PRI)” impulsó la reforma educativa, la reforma en materia de competencia económica, la reforma fiscal, la reforma hacendaria, la reforma política y coronó el proceso trasformador con la reforma en telecomunicaciones y especialmente con la reforma energética, que sumadas a la reforma laboral que el expresidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa aprobó antes de terminar su gobierno servirán “[..] para –según Cesar Camacho- de una vez por todas quitar el freno al desarrollo y hacer que las oportunidades se multipliquen y alcancen a todas las familias”[5]Vemos que los discursos políticos son los mismos que hace 14, 20 y 32 años, desde que las políticas macroeconómicas basadas en el modelo neoliberal (MN) llegaron a nuestro país.
Los resultados ¿distarán mucho de la misma conclusión de los cuentos?
I. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)
Uno de los temas socio-económicos de los que se ha escrito mucho en las últimas dos décadas, es el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. A 20 años de la entrada en vigor del TLCAN y 14 de la entrada en vigor del Acuerdo Global (AG) la economía mexicana y las condiciones sociales de los mexicanos, han demostrado decrecimientos y estancamientos.
El TLCAN, el acuerdo de cooperación económica que “nos llevaría al primer mundo” se ha convertido en el ejemplo por excelencia de la competencia asimétrica con economías nacionales sumamente desiguales. Gracias a ello surgieron políticas ambivalentes y de doble discurso, siendo éstas las mismas que tratan de bloquear o eliminar las consecuencias que dicho Tratado ha contribuido a acrecentar o gestar, siendo la más significativa: La migración.[6]
En quince años, a partir de la década de los ochenta y la primera mitad de los noventa, México “entró de lleno” al proceso de integración económica global. Y qué mejor manera de hacerlo que con el tratado más innovador de la región de América septentrional y del planeta entero en ese momento. En él, encontramos la coronación de una larga lista de acuerdos en los que se ha buscado el desarrollo y crecimiento económico ya que, “México es el campeón mundial en cuanto a firmas de convenios, acuerdos y tratados bilaterales y multilaterales de todo tipo […] Empero, el “tratado madre de todos los tratados”, a no dudar, es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), celebrado en 1994 con Estados Unidos y Canadá […]de acuerdo con la visión estratégica de integración subordinada y dependiente del gobierno de Carlos Salinas de Gortari”[7]
Los resultados del TLCAN veinte años después; demuestran que los empleos no sólo no mejoraron sino se volvieron más precarios. Además, los ríos de tinta corrieron para realizar los análisis polarizados entre los que defienden el Tratado y los que no creen en dicho modelo económico. El Tratado pasó a ser de la noche a la mañana una ilusión que prometía ser “motor de desarrollo” para el país, a ser una amenaza para la soberanía, la gobernabilidad, la seguridad alimentaria y también un problema demográfico.
Los efectos que el TLCAN ha arrojado a la sociedad mexicana obedecen principalmente a la descomposición del campo, la desigualdad social, cada vez más abrumadora, el desempleo creciente en las ciudades, el proceso de des-industralización en nuestro país que se prometió terminarían con el TLCAN, sumado a la violencia a causa de la batalla actual contra la “delincuencia organizada”.
El Estado y gobierno mexicano –a partir del ex presidente Miguel de la Madrid- han privilegiado la adaptación al llamado orden moderno, es decir, han buscado a toda costa integrarse a la economía de mercado. Los resultados han sido desastrosos, ya que “[…] ha quedado fuera de sus objetivos, el análisis y por ende, el proceso de investigación relacionada con el impacto que traerá consigo el llamado Tratado de Libre Comercio (TLC) o North American Free Trade Agreement (NAFTA) […] Esta temática que preocupa, se desprende del proceso de globalización, del cual nuestro país se halla inmerso, como parte de un todo […]”[8]
La teoría de la integración económica[9] insertó a México en una encrucijada, ya que al abrirse al libre mercado el MN no produjo los empleos que, además de necesarios fueron prometidos por los gobiernos que apoyaron al TLCAN y se basaron en él. Debemos subrayar que, en efecto, las políticas macroeconómicas derivadas del TLCAN se dirigieron y -por supuesto- tuvieron éxito en el proceso de exportaciones; México se convirtió en una potencia exportadora, sin embargo, toda esta producción no tenía como objetivo el mercado interno mexicano, como menciona Denise Dresser es “Un modelo con islotes de competitividad y productividad en medio de una pobreza extrema”[10]. El tema lo aborda con especial detalle Arturo Guillén Romo al afirmar que “Bajo el MN [Modelo Neoliberal] no sólo se han creado empleos de menor calidad, sino que ha sido palpable la incapacidad del “sector formal” para crear empleos y absorber la población que se incorpora a la fuerza de trabajo.” [11]
No se trata de realizar un análisis sobre los que creen en el desarrollo económico y sus detractores. Los efectos a causa de la integración económica han sido sufridos por la mayor parte de la sociedad mexicana, esto obedece a que “los resultados del MN y de la integración en el marco del TLCAN en términos de desarrollo económico y social son mediocres, por usar un calificativo suave. El empleo y el subempleo de la fuerza de trabajo y la concomitante pobreza que le acompaña, constituyen los problemas principales, de México y de América Latina.”[12] Por lo tanto, las políticas que buscan que Tratados como el TLCAN sigan siendo el “motor de desarrollo” no están pensadas en la formación económica social de México.
II. El Acuerdo Global
El AG es el Acuerdo político cultural y comercial que nació a la sombra del TLCAN entre la Unión Europea y México. Se presentó como una disyuntiva con el gobernante heredero del TLCAN en México. Por un lado, Ernesto Zedillo Ponce de León en su afán de marcar su distancia con su antecesor, encausó sus esfuerzos políticos a la negociación y posterior entrada en vigor del AG, la cual se dio el 1 de octubre del año 2000.
Una maniobra estratégica que el ex presidente Zedillo y la Unión Europea supieron esgrimir acorde a sus intereses particulares. Así, el gobierno federal sucesor del salinismo, se apartaba –al menos en el discurso- del TLCAN y firmaba su acuerdo cumbre producto de sus propios esfuerzos y negociaciones. Al mismo tiempo, la Unión Europea no quedaba en una posición tan desfavorecida en términos económicos-comerciales ante la abrumadora dependencia de México ante EUA y el creciente comercio de China y los tigres asiáticos.[13]
Lo que debe ser rescatado- si es que existe algo rescatable-, de las negociaciones entre la Unión europea (UE) y México son las cláusulas condicionantes en materia de derechos humanos y democracia que la UE exigió a México.[14] En México no se entendió así, la mayoría de los estudiosos de la política sólo se dedicaron a estudiar los efectos electorales de la reforma política de 1997 bajo supuestos como “la transición a la democracia” y después la alternancia en el poder, muy pocos contemplaban que sus causales –en gran medida- provenían de la política exterior en materia de economía y comercio exterior. Ello no le quita ningún mérito histórico al hecho que en 1997 México contó con su primer gobierno dividido y, mucho menos, demerita el triunfo de Vicente Fox en el año 2000 en las contiendas presidenciales, empero sin tales exigencias provenientes de Europa hubiese sido difícil que se abriera el camino para tales acontecimientos.
El AG enarboló aspectos culturales sustanciales a diferencia del TLCAN cuyo objetivo era y sigue siendo la explotación de los recursos naturales y la mano de obra mexicana. Con lo anterior, no pretendemos decir que el AG y el TLCUEM sean mejores que el TLCAN, ambos persiguen prácticamente los mismos objetivos, pero existen diferencias marcadas en sus negociaciones de origen.
Hoy sabemos que la visión de la UE no se encuentra particularizada en México, además, Brasil es el socio comercial más importante para la UE.[15] Sin embargo ¿en qué ha devenido el TLCUEM y el AG? “Evaluar el papel de la inversión europea en México es complejo el gobierno presume logros cuantitativos y evade el análisis profundo.[16]” Podemos decir que a pesar de ser pensado con mayor ambición y mejor estrategia a diferencia del TLCAN, la gran burocratización que exige la UE respecto a las negociaciones de alto nivel político han sido el principal obstáculo para que no camine a cabalidad el Tratado. La crisis financiera global, detonada en 2008 en EUA con el quiebre de Lehman Brothers, llevó, entre otras circunstancias, a la UE a una profunda crisis política y económica de la cual no ha podido salir, teniendo en la lona a países como España, Portugal, Grecia, Hungría y ahora, con la crisis que se vivió entre Ucrania la UE y la Rusia de Vladimir Putin.
En caso de la Unión Europea, la crisis financiera internacional de los últimos años afectó de manera sensible a su economía real. Los efectos nocivos de esta crisis han producido un fuerte descenso en el nivel de vida e ingreso de la clase trabajadora europea. Importantes estratos de la clase media de la UE han pasado a engrosar las filas del desempleo y la pobreza.[17]
Resulta, pues, un cuestionamiento toral: si la UE se encuentra en esa profunda crisis ¿Qué nos depara a nosotros con los Acuerdos y Tratados que imponen,-con sus políticas provenientes de las teorizaciones de Hayek-[18] y que tiene a ellos mismos en una crisis política, económica y social?
[1] Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española
[2] Definición de la palabra Cuento, segunda acepción. Diccionario RAE. Disponible en línea en: http://lema.rae.es/drae/?val=cuentoConsultado 20 marzo de 2014.
[3] El Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación (Acuerdo Global) Entró en vigor el Acuerdo el 1ero de Octubre de 2000. Es el que rige las relaciones bilaterales entre la Unión Europea y México.
[4] Tal y como se acordó en la llamada “cumbre de Toluca”, realizada entre el primer ministro de Canadá Stephen Harper, el presidente de los Estados Unidos de América (EUA), Barack Obama y el presidente de Los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto, el pasado 19 de febrero de 2014. Disponible en línea en: http://www.adnpolitico.com/gobierno/2014/02/19/mexico-eu-y-canada-acuerdan-facilitar-transito-de-viajeros Consultado 3 de marzo 2014.
[5] Discurso de César Camacho, durante la Primera Sesión Extraordinaria del IV Consejo Político Estatal -del (PRI)- en Quintana Roo, durante la cual se eligió a su dirigencia para el lapso 2014-2018.
[6] “Algunos políticos estadounidenses se enfocan en cerrar la frontera de EE.UU.-México para poner freno al flujo de trabajadores emigrantes hacia el norte. Frecuentemente estos son los mismos políticos que han apoyado varios tratados de libre comercio y de globalización. Estos tratados han sido los responsables por las crisis económicas que han devastado comunidades en varias partes de Latino América [sic] por lo cual ha impulsado una inmigración exponencial.” Texto extraído de ___ La Inmigración y El Fracaso de Tratados de Libre Comercio, Public Citizen. Disponible en línea en:https://courses.cit.cornell.edu/iard4010/documents/TradeandImmigrationEnEspanol_FINAL_1_.pdf Consultado marzo 2014.
[7] Barajas, Gabriela y Piñeyro José Luis. La Seguridad Nacional con Fox: Avances analíticos, retrocesos reales. Disponible en línea en biblioteca digital del Colegio de México en: http://biblio-codex.colmex.mx/exlibris/aleph/a21_1/apache_media/DJV8YU5Y992X8EVMTN3PECGI7US4IB.pdf Consultado 3 de febrero 2014.
[8] Berumen Barbosa, Miguel E. La vulnerabilidad de la seguridad nacional ante el Tratado de Libre Comercio. Observatorio de la Economía Latinoamericana, marzo, 2013. Disponible en línea en: http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ Consultado 20 marzo 2014.
[9] La teoría de la integración económica dicta; que los empleos en las ramas menos competitivas serán paulatinamente superadas por los empleos de las ramas más competitivas, los cuáles presentarán mayor calidad. Dicho proceso bajo la tutela de las políticas y teorías macroeconómicas neoclásicas.
[10] Dresser, Denise. El TLC: “Lo bueno, lo malo lo que no sucedió”. Semanario Proceso, No. 1947. México. Febrero 2014, pp. 36-37.
[11] Guillén Romo, Arturo. “Efectos de la globalización en el empleo: el caso de México”. En: Guillén Romo, Arturo (Coord). Economía y sociedad en América Latina: Entre la globalización, la regionalización y el cambio estructural. Miguel Ángel Porrúa, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, México, 2007. p.219.
[12] Ibíd. p.222.
[13] Se les llama 4 tigres asiáticos a Hong Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwán. China y Japón son llamados dragones asiáticos.
[14]Para más información véase: Gil Villegas, Francisco. “México y Europa: Una relación centenaria que trasciende la economía y el comercio”, en Torres Blanca y Vega Gustavo (Coords.) Colección Los grandes problemas de México, Tomo XII Relaciones internacionales, El Colegio de México, México, 2010. pp. 470-471.
[15] Ruiz Sandoval, Erika. “México y la Unión Europea en 2010: Bodas de hojalata y un futuro incierto, en Torres Blanca y Vega Gustavo (Coords.) Colección Los grandes problemas de México, Tomo XII Relaciones internacionales, El Colegio de México, México, 2010. p. 525.
[16] Arroyo Picard Alberto. La inversión extranjera directa entre la Unión Europea América Latina y el Caribe. Ecuador Decide, RMALC, Fundación Rosa Luxemburgo. Quito, 2014. p. 55.
[17]Piñón Antillón Rosa Maria. Paradigmas económicos del siglo XXI. La Unión Europea y América Latina. Universidad Nacional Autónoma de México, FCPyS, Dirección General para la Educación y la Cultura, Proyecto Jean Monnet. Comisión Europea. México, 2013. p. 9.
[18] Guillén Romo, Héctor. Hayek y las políticas de Austeridad en México. Disponible en línea en:http://www.cuadernospoliticos.unam.mx/cuadernos/contenido/CP.44/cp.44.8.HectorGuillenRomo.pdf Consultado 20 marzo de 2014.


