(19 de junio, 2014).- La reciente decisión de contabilizar los ingresos del crimen organizado al Producto Interno Bruto, que la Unión Europea ha pedido a los países miembros apliquen con sus instituciones nacionales de estadísticas, debería generar un cambio en la polémica portada de Time y su Peña Nieto héroe, pues en todo caso, como refiere el periodista mexicano, Jorge Zepeda Paterson, el verdadero salvador sería Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La validez de incluir al PIB lo emanado en actividades ilícitas como prostitución, trasiego de drogas, entre otras, se explica al considerar que éstas cuentan con un impacto económico, y es el PIB precisamente el encargado de exhibir el valor monetario “de la producción de bienes y servicios de demanda final de un país”, en un periodo normalmente de 12 meses, decisión por la que “algunos ministros de economía ya se frotan las manos por el empujón inesperado”, afirma el periodista en su columna de El País.
Por ejemplo Austria, que aplicó la disposición en 2010, calculó que los movimientos criminales constituyeron el 0.1% de su PIB; Italia por su parte, sumará cerca del 1% a lo originalmente estimado que era de 1.3%, mientras que España, indicó que su PIB puede oscilar entre 1.5 y 3.0 por ciento, una ayuda importante si se mira el 0.9 por ciento calculado con anterioridad.
Ante este panorama, y si es que se adopta la sugerencia de la UE –misma que aún no tiene fecha de aplicación y se prevé tiempo después sea general- el gobierno de Peña tendría una posibilidad de maquillar la recesión vivida, toda vez que desde mediados de 2013, el gobierno federal han ido reduciendo la tasa de crecimiento y este año apenas superará el 2 por ciento. Incluso el 5 por ciento proyectado a dos años, no será posible sin la ayuda de la economía criminal, que algunos países latinoamericanos ya anunciaron irán adoptando gradualmente.
Tal como menciona Zepeda Paterson, uno de los que podría ser salvado, es el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, en gran porta por la amplia baraja de actividades criminales que los cárteles han ido desarrollando, lo que como define el periodista, convertiría a México en “un invitado con ametralladora a una fiesta de cuchillos”.
Puesto que aproximadamente la mitad de los mexicanos forman parte del mercado informal, muchas entidades han podido sortear la crisis debido a ésta y otras actividades que generan una fuerte derrama económica. Por lo que como refiere Zepeda, aunque aún los mecanismos para medir el dinero del hampa no están listos, “Videgaray puede dormir tranquilo. Desde la cárcel “El Chapo” viene a su rescate”.


