(3 de julio, 2014).- De acuerdo a la información proporcionada a la agencia EFE por un funcionario de la Casa Blanca, la estrategia de Barak Obama, en materia de migración, consiste en realizar cambios a una ley de 2008 para que los niños migrantes sean deportados con mayor velocidad.
Este lunes, el presidente de los Estados Unidos de América informó con una carta al Congreso que pronto enviará solicitudes para otorgarle mayor autoridad al secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, con la intención de acelerar la deportación de los niños, que en los últimos meses han estado llegando al país del norte, y que han logrado saturar los sistemas de detención fronterizos.
Las medidas también contemplan la modificación a la ley de 2008 que exige a la Patrulla Fronteriza entregue el Departamento de Salud a aquellos niños indocumentados que crucen la frontera y que sus países de origen no limiten geográficamente con EE.UU., en lugar de deportarlos inmediatamente. Lo que permitiría tomar medidas mucho más ágiles en su deportación, pues serán considerados como los niños indocumentados mexicanos, deportados inmediatamente.
Aunque el gobierno de EE.UU. sigue anunciando su preocupación por los niños indocumentados centroamericanos y promete tomar las medidas necesarias para protegerlos de la violencia permitiéndoles un visa humanitaria, algunos activistas han mostrados preocupación por las medidas.


