Maricarmen Osés González / Colaboradora
(11 de julio, 2014).- Las dietas ricas en proteínas producen un aumento de la glucosa en el intestino delgado que envía al cerebro sensación de saciedad
Las proteínas son macromoléculas compuestas por carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, la mayoría también contienen azufre y fósforo. Constituyen uno de los tres grupos de nutrientes, junto con los carbohidratos y las grasas, que aportan al cuerpo energía para su formación, mantenimiento y funcionalidad. Están mayormente presentes en alimentos de origen animal: carnes, huevos, leche, yogurt y, en menor proporción, en vegetales, como la soya, legumbres, cereales y frutos secos.
Necesitamos de las proteínas para mantenernos saludables, ya que éstas forman las células, los tejidos y los músculos, ayudan sanar heridas y a mejorar nuestro sistema inmunológico, ya que forman parte de los anticuerpos. Las proteínas son uno de los alimentos básicos de las células, ya que proporcionan los materiales que constituyen los músculos, huesos, glándulas, órganos internos, sistema nervioso, sangre y otros líquidos del cuerpo, así como también la piel, las uñas y el cabello.
Si una comida no contiene proteínas no se considera una comida completa. Las proteínas complementan la dieta y son necesarias para considerarla como correcta desde el punto de vista científico.
La cantidad de proteínas que necesita cada persona va en función de su edad, peso y objetivos. Por ejemplo, las personas que practican algún deporte deben consumir la cantidad de proteínas suficiente para cubrir sus necesidades, ya que el consumo de proteína es básico para el mantenimiento del tono y la fuerza de los músculos de cualquier deportista.
Una persona puede seleccionar la mejor fuente de proteína en función de sus preferencias alimentarias, presupuesto o estilo de vida. Por ejemplo, una persona que no consume carnes puede tomar su proteína de los lácteos o del huevo y las leguminosas como frijol, lentejas, garbanzos o habas.
Una persona que tiene un estilo de vida agitado o pasa mucho tiempo fuera de casa puede optar por opciones más portátiles, como un yogurt, cacahuates o nueces. Los deportistas generalmente tienen que consumir proteína antes y después de hacer ejercicio, por lo que un yogurt bebible puede ser buena opción para llevar y tomar al concluir su actividad física.
Su dieta debe ser variada para evitar carencias nutricionales. El control de un médico es fundamental para orientarle sobre la cantidad de proteínas y otros nutrientes a incluir en su alimentación diaria.


