Por Nadxelii Várgas Martínez
(22 de julio, 2014).- Para que los niños crezcan sanos y tengan un rendimiento adecuado es necesario que se alimenten correctamente, siguiendo hábitos sanos y realizando actividades al aire libre
Durante la infancia la alimentación correcta es importante para conseguir una salud óptima, un crecimiento armónico, un rendimiento adecuado y un mayor bienestar y calidad de vida. Esta es una etapa muy importante en los que van formando los hábitos alimenticios que, posteriormente, serán muy difíciles de cambiar. Por ello, es importante que las pautas de alimentación sean saludables.
En las primeras etapas de la vida, los padres y el pediatra establecen y controlan lo que debe comer el niño, mientras que en la adolescencia, los amigos, la publicidad y el entorno son los que mayor influencia tienen en su alimentación. Por ello es importante cualquier esfuerzo encaminado a mejorar la alimentación durante la infancia.
Un error frecuente es pensar que hay “alimentos buenos” que se pueden consumir con tranquilidad, y “alimentos malos” a evitar. Ningún alimento es bueno o malo, sólo las dietas totales se pueden analizar y mejorar. Una dieta correcta lo va seguir siendo aunque el niño tome una golosina o snack, así como una dieta incorrecta lo seguirá siendo a pesar de que se evite el consumo de dichos productos.
Una dieta correcta es la alimentación que cubre nuestras necesidades de energía de forma suficiente, es equilibrada, de calidad, por lo que no representa un daño para nuestra salud, y es variada, para aportar los nutrientes que necesitamos.
¿Cómo lograrlo?
• Empiece mejorando su propia alimentación, el niño no aceptará la comida que usted no come.
• Cree un ambiente agradable durante la comida, esta no es hora de regaños o discusiones familiares.
• Ayúdese con los vegetales para crear un platillo colorido y de aspecto llamativo, si no los acepta mézclelos en caldos o preparaciones para que se disfrace el sabor.
• No lo obligue a comer pero establézcale horarios, la comida no es ni premio ni castigo, el niño deberá comprender que comer es una necesidad para estar sano.
• No coman viendo la tele, no nos damos cuenta de las porciones y evitamos el convivir en familia.
• Deje que los niños le ayuden en la cocina, deles funciones que no sean peligrosas.
• Elimine de su súper los productos chatarra o bajos en nutrientes.
• Ofrézcale agua sólo después de comer para evitar que se sienta satisfecho antes de terminar con su comida.
• Si su hijo es un recién nacido no hay nada mejor que la leche materna.
Y sobre todo, tenga paciencia, si un alimento no le gusta, inténtelo de nuevo preparándolo o sirviéndolo de diferentes formas.


